Bocados renacentistas

En un impresionante palacio del siglo XVI se encuentra El Caballo de Troya, uno de los restaurantes más célebres de Valladolid. No se arrepentirá si reserva una mesa en su exquisito comedor, pero hay una alternativa igual de apetecible: compartir unas raciones en su taberna y regarlas con una amplia selección de vinos de la zona. No espere que le abrumen con grandes innovaciones: aquí sólo sirven los grandes éxitos del tapeo patrio, como la ensaladilla, el secreto ibérico, los chipirones o los pimientos rellenos. Eso sí, con un nivel más que notable. También destacan sus cuidadísimos productos ibéricos, con un jamón de primera y, sobre todo, una cecina espectacular. Si le apetece algo más contundente, pruebe sus platos de cuchara, que cambian cada día: potaje, cocido, lentejas o rabo de toro. La mayoría de la clientela se acoda en la barra, pero también hay un puñado de mesas en las que sirven un menú de excelente relación calidad-precio. De primero, pisto, sopa o legumbres; de segundo, croquetas, callos o cochifrito de lechazo con patatas; y, si la dieta post-navideña se lo permite, arroz con leche o leche frita de postre. Todo por 11 euros en una taberna de acogedora decoración en pleno centro. Una oferta imbatible. dirección: C/Correos, 1. Valladolid. tel.: 983 350 031. precio medio: 15 euros. plato estrella: secreto ibérico.