El protocolo salva la falta de diplomacia

La Razón
La Razón FOTO: La Razón

El Príncipe de Asturias saludó el pasado domingo en Buenos Aires «con total normalidad» al presidente venezolano. El saludo –el primero tras el incidente entre Chávez y el Rey en la Cumbre Iberoamericana de Chile– tuvo lugar antes de la cena de gala que el Gobierno argentino ofreció a los mandatarios que se han desplazado hasta Buenos Aires, para asistir ayer a la toma de posesión de Cristina Fernández como presidenta de Argentina. Se produce además después de semanas de exabruptos por parte del líder venezolano, en los que hizo mención a la colonización española, al «exterminio indígena» o a la posibilidad de nacionalizar los bancos y empresas españolas, provocaciones todas ante las que el Gobierno español fue incapaz de poner límites, y después de no pocas torpezas por parte de nuestro ministro de Exteriores, como la de dar a entender que Don Felipe llevaba un mensaje del Rey para Chávez. Frente a tanto traspiés y error diplomático, el Príncipe de Asturias dio normalidad institucional a un asunto que el Ejecutivo de Zapatero ha sido incapaz de recomponer. La secretaria de Estado para Iberoamérica, Trinidad Jiménez, presente en Buenos Aires, explicó a Chávez que el Ejecutivo quiere recuperar «el respeto institucional» y que el venezolano «la escuchó con atención». Veremos qué ha entendido Chávez y hasta cuándo.