Griñán evita la autocrítica y ni menciona la tasa de paro

La oposición critica que el presidente «es más de lo mismo» y Valderas lo suspende «en todas las materias».

Griñán evita la autocrítica y El presidente de la Junta, José Antonio Griñán, ayer, en Sevilla, durante su balance de estos cien días de gestiónmenciona la tasa de paro
Griñán evita la autocrítica y El presidente de la Junta, José Antonio Griñán, ayer, en Sevilla, durante su balance de estos cien días de gestiónmenciona la tasa de paro

SEVILLA- Balance triunfalista en el que la crítica «se la dejo a la oposición». Ésa es la principal conclusión que se extrajo ayer del resumen que hizo el presidente de la Junta de Andalucía, José Antonio Griñán, de sus primeros cien días de Gobierno, que se cumplirán el sábado. En tres meses, ya le ha dado tiempo «a poner en marcha» todos los proyectos a los que se comprometió en su discurso de investidura. El presidente andaluz definió la acción de su Ejecutivo como un proyecto «continuista ampliamente respaldado por los resultados electorales de 2008». En su investidura del pasado 21 de abril dijo que quería «representar un cambio en la Presidencia de la Junta». De momento, ese cambio tendrá que esperar.Para Griñán, estos tres meses han estado determinados por las elecciones europeas, la reforma del sistema de financiación autonómica y la lucha contra la crisis económica. En estos tres asuntos, los resultados, según su criterio, son muy satisfactorios. En los comicios europeos, «el PSOE-A ganó al PP de Arenas»; el nuevo modelo de financiación «mejora la suficiencia de recursos, garantiza la igualdad de los españoles y amplía la autonomía financiera»; y en la lucha contra la crisis económica «hemos aplicado medidas coyunturales y estructurales para salir lo antes posible de la crisis y en las mejores condiciones». Hasta que no fue preguntado, no habló sobre el millón de parados, para asegurar que es un problema «muy grave, aunque ha mejorado en los últimos meses». Eso sí, no ocultó que «vienen meses malos en otoño».La palabra sostenible ocupó un lugar muy destacado en el resumen que hizo Griñán. Todas las políticas que va a poner en marcha su Gobierno llevarán ese adjetivo: sostenibilidad económica, social, en el transporte, energética, medioambiental y hasta financiera. Las recientes fusiones de las cajas de ahorros andaluzas también son ejemplo «de sostenibilidad». El proyecto Andalucía Sostenible es el gran paraguas en el que tendrán que entrar todas y cada una de las iniciativas de las distintas consejerías.Como también será una de las bases del nuevo acuerdo de Concertación Social. Griñán espera que pese a las reticencias de patronal y sindicatos, que se fijaron la fecha del 15 de julio como frontera para el consenso, la negociación se cierre en otoño. Este retraso tampoco coincide con uno de los planteamientos de su investidura: «Sin la concertación, la crisis sería más grave; la fractura social sería inevitable y el horizonte de esperanza mucho más lejano» dijo en abril. Ahora el retraso no es significativo y se «avanza» de forma paulatina.Para el 2010, anunció un Presupuesto «limitativo, salvo en la Educación, las políticas contra el desempleo y las de protección de personas con dependencia». Tampoco se mostró preocupado por el retraso en la financiación local, que se pospone a 2011. Para la oposición, en concreto para el PP, también tuvo un mensaje: no habrá grandes acuerdos si no abandona «sus agresiones y calumnias», en referencia a las denuncias contra Chaves. El presidente, exultante, aseguró que se siente «rejuvenecido» y que en «menos de tres años se ve de nuevo prometiendo el cargo». Eso, si no lo impide la oposición, que ayer criticó que la gestión de Griñán «es más de lo mismo». El coordinador general de IULV-CA, Diego Valderas, le dio un suspenso «en todas las materias». Por su parte, el presidente del PP-A, Javier Arenas, lo definió el lunes como «antiguo, conservador y sectario». Visiones muy contrapuestas para una única realidad.