La rinitis alérgica multiplica por cinco el riesgo de desarrollar asma en primavera

Los pacientes que tratan su rinitis controlan mejor el asma
Los pacientes que tratan su rinitis controlan mejor el asma

Con la llegada de la primavera, aparecen estornudos, picores, goteo nasal, o enrojecimiento de los ojos. Son los síntomas de la rinitis alérgica, provocados por la presencia en el aire de alérgenos como el polen de los árboles, de las gramíneas y de los arbustos. Pero también hay alérgenos presentes durante todo el año, como los ácaros del polvo o el pelo de los animales, que igualmente provocan una inflamación de las vías respiratorias durante las cuatro estaciones. En ambos casos, debe tratarse y vigilarse la rinitis alérgica, especialmente, porque hay más probabilidades de desarrollar asma.

Los pacientes con síntomas de rinitis persistente y grave presentan un riesgo de desarrollar asma al menos cinco veces superior. Y, según el estudio Oneair: Coexistencia de asma y rinitis alérgica en pacientes adultos atendidos en consultas de alergología, «hasta un 90 por ciento de los enfermos con asma presenta rinitis concomitante». Una de las investigadoras del estudio, Ana Navarro, explica que «no afecta a las vías respiratorias superiores (nariz) y tampoco a las vías bajas (bronquios), sino a una misma vía respiratoria y una misma enfermedad, que en algunos pacientes se presenta más de forma expresiva como rinitis y en otros como asma». 

Una de las conclusiones más relevantes del estudio, en el que participaron 170 alergólogos españoles y 942 pacientes, es que la rinitis precede al asma o se inicia de forma simultánea. Es más, se encontró una correlación significativa entre la gravedad de la rinitis y el asma. Navarro explica que «cuando la rinitis alérgica mejora, el asma también lo hace, mientras que la persistencia de rinitis alérgica conlleva tener más síntomas y exacerbaciones de asma».SíntomasLos síntomas del asma más comunes son la tos, los «pitos» o sibilancias en el pecho, la dificultad para respirar (disnea) y la opresión en el pecho. Son la consecuencia de una hiperrespuesta del sistema inmunitario a diversos estímulos, que hacen que los bronquios se contraigan y estrechen de tal manera que el aire circule con dificultad. En la actualidad, entre un 4 y un 11 por ciento de la población general presentan asma. Con respecto a la rinitis alérgica, la prevalencia se encuentra entre el 10 y el 30 por ciento.

José Antonio Castillo, miembro del servicio de Alergología y Neumología del Instituto Universitario Dexeus de Barcelona, explica que dada la frecuente concomitancia de ambas patologías, según se demostró en los estudios Rinair y Rinoasmair (realizados en las consultas de Neumología y de Atención Primaria de toda España y en los que han participado 4916 pacientes y 1199 médicos) es importante que el médico haga un diagnóstico integral del asma y la rinitis antes de empezar cualquier tratamiento, para que éste pueda ser integral.

Otro dato relevante es la observación de que los pacientes que tienen tratamiento para su rinitis tienen mejor control de su asma. Por ello, Castillo recomienda que el paciente no deje de comentar a su médico si tiene estornudos, picores, congestión nasal u otros síntomas para que le explore exhaustivamente si ya tiene asma. «Desde hace años tenemos un tratamiento conjunto para asma y rinitis, que son los antagonistas de los receptores de antileucotrienos». Los antileucotrienos son un tipo de medicación basada en el bloqueo de los leucotrienos, unas sustancias químicas que desencadenan la inflamación tanto de la nariz como de los bronquios. Este bloqueo permite controlar los síntomas asociados tanto al asma como a la rinitis alérgica. «Este tratamiento de fondo antiinflamatorio nos va ayudar a disminuir la inflamación subyacente que es la que nos está dando lugar a todos los síntomas y permitirá llegar, a cada paciente, con un adecuado control en la fecha que tenga los síntomas», añade Navarro.

CampañaPor este motivo, bajo el lema «Controla tu asma y respira todo el año», se ha puesto en marcha una campaña avalada por la Federación Nacional de Asociaciones de Enfermedades Respiratorios (Fenaer) y la Organización Médica Colegial (OMC) y con la colaboración de MSD. El objetivo es sensibilizar a los pacientes en particular, y a la población en general, sobre la importancia de controlar el asma y conocer su estrecha relación con la rinitis alérgica para mejorar su tratamiento y por tanto su calidad de vida, no solamente durante la primavera, sino durante todo el año. Soledad Alonso Mostaza, presidenta de Fenaer, indica que este tipo de campañas «aporta el conocimiento, la sensibilización y divulgación de esta enfermedad a la sociedad. Y lo más relevante, alertan del crecimiento del número de afectados y cada vez en edades más tempranas».

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