Foco de tensión

Imagen distribuida por la página web oficial del líder supremo de Irán, ayatolá Ali Jamenei
Imagen distribuida por la página web oficial del líder supremo de Irán, ayatolá Ali Jamenei

La crisis en el Próximo Oriente es fácil de desactivar sino que, por el contrario, toda parece indicar que se agrava mediante la incorporación de nuevas situaciones que, demás, extienden las controversias. La posición de Irán resulta, en estos momentos, crucial para encontrar soluciones o, por o menos, para evitar que estalle un conflicto que no llegue a se controlado por las partes. El discurso del ayatolá Ali Jamenei, en la Mezquita de Teherán, después de tanto tiempo sin haberse pronunciado en este entorno, expresa dos componentes de la situación en el país y en la zona de Oriente Próximo. Por un lado, un discurso de este tipo es consecuencia del grave error que cometieron las autoridades iraníes al derribar el Boeing 737 ucraniano y que causó la muerte de numerosas personas. Este hecho ha producido protestas en Irán y, por ello, también era preciso sofocarlas mediante las palabras del máximo dirigente del Estado. En cualquier caso, en Irán existe un debate en el interior del país que, con toda seguridad, aprovecharan los países occidentales para debilitar al régimen iraní. La crisis interna en Irán será, por lo tanto, uno de los factores a tener en cuenta para determinar el poder de Irán de aquí en adelante y de su capacidad para influir en la región. Por otro lado, la posición del ayatolá expresa, con bastante nitidez el enfrentamiento con los Estados Unidos y la necesidad de hacer frente a los intentos de este país para poner fin a la capacidad política y militar de Irán. Poco varía, en este sentido, del discurso que viene repitiéndose desde hace unos años, aunque se utilizan expresiones que cada vez se alejan más de una eventual política de negociación. Irán es un actor fundamental para la resolución de los conflictos que habitan en Oriente Próximo y, en ningún caso, debería constituirse en un foco más de enfrentamiento. Las palabras de Ali Jamenei aunque están básicamente dirigidas a acallar las protestas internas, también alejan una solución negociada de las diferencias entre Irán y los países occidentales.