La Audiencia envía a prisión por riesgo de fuga al ex director de Pemex investigado por corrupción

Tras declarar ante el juez por videoconferencia, Lozoya rechaza ser extraditado a México, que le investiga por el supuesto cobro de sobornos millonarios

El juez de la Audiencia Nacional Ismael Moreno ha acordado la prisión provisional, por riesgo de fuga, del exdirector de la petrolera mexicana Pemex Emilio Lozoya, detenido el pasado miércoles en Málaga por la Policía y que se ha opuesto a su extradición a México, donde está investigado por haber percibido en 2013 supuestamente sobornos por un montante de diez millones de dólares de la constructora brasileña Odebrecht a cambio de adjudicarle las obras de reforma de una refinería de Tula. Sobre Lozoya pesa una orden de busca y captura a través de Interpol con el objetivo de su extradición a México.

Además del riesgo de fuga, el magistrado esgrime en el auto de prisión la falta de arraigo de Lozoya en España, “donde llegó hace solo dos días”, y la gravedad del delito que se le imputa, que acarrea penas de prisión de hasta 15 años. En el momento de la detención, recuerda Moreno, el exdirector de la petrolera “iba dentro de un vehículo taxi de una empresa privada y provisto como medio de identificación de una licencia de conducir mejicana, con su fotografía pero a nombre de otra persona, Jonathan Solís Fuentes, de lo que se desprende su intención de sustraerse a la acción de la Justicia”.

El magistrado y la fiscal Montserrat García Díez han interrogado a través de videoconferencia al exdirector de Pemex, que se encontraba en los juzgados de Marbella después de ser arrestado en una urbanización de lujo de la Costa del Sol, y a quien la Justicia de su país imputa un delito de operaciones con recursos de procedencia ilícita (equivalente al blanqueo de nuestro Código Penal).

Ahora, se abre un periodo en el que las autoridades mexicanas deberán entregar, en un plazo máximo de 45 días, la documentación que sustente la extradición de Lozoya, que se dio a la fuga cuando en mayo del año pasado diversas investigaciones le vinculaban con actividades supuestamente corruptas en 2012 y 2013, cuando estaba al frente de la petrolera mexicana, cargo en el que permaneció hasta 2016.

Investigado junto al "rey del acero”

Lozoya tiene otro frente judicial abierto en su país de origen, donde también se le investiga por corrupción a cuenta de la adquisición por parte de Pemex a la principal siderúrgica de la nación, Altos Hornos de México (Ahmsa), de una planta de fertilizantes de Agronitrogenados en 2013. Una operación que supuestamente se cerró por un precio, 500 millones de dólares, diez veces superior a su valor real. Por esta causa ya fue detenido en Palma de Mallorca el 28 de mayo del pasado año el magnate de la siderurgia mexicana Alonso Ancira, presidente de Ahmsa, cuyo ingreso en prisión ordenó el también juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz. Un mes después, el magistrado acordó su libertad tras imponerle una fianza de un millón de euros y la obligación de comparecer en el juzgado más próximo a su domicilio cada dos días, una medida cautelar que según fuentes jurídicas el empresario ha venido cumpliendo desde entonces sin incidencias. Además, el juez le retiró el pasaporte y le prohibió salir de España. Ancira, conocido como “el rey del acero”, está a la espera de que la Audiencia resuelva si accede o no a su extradición a México, donde se le imputa un delito de uso de recursos de procedencia ilícita.

Lozoya mantiene que tanto el ex presidente mexicano Enrique Peña Nieto como el ex secretario de Hacienda Luis Videgaray y el que fuera presidente del Consejo de Pemex y ex secretario de Energía, Pedro Joaquín Coldwell, avalaron la compra de Agronitrogenados.