Wuhan respira dos meses después

Aunque la ciudad, epicentro del Covid-19, sigue blindada al exterior, permite los primeros desplazamientos y la vuelta al trabajo. Los contagios extranjeros son ahora la prioridad del Gobierno

Local medical worker embraces and bids farewell to a medical worker from Jiangsu at the Wuhan Railway Station
Médicos de Wuhan despiden a colegas de otras provincias que abandonan la ciudad después de haber colaborado en la lucha contra la pandemiaCHINA DAILYReuters

China informó este domingo de 46 nuevos casos de coronavirus en todo el país, mientras que la ciudad de Wuhan, la zona cero de la pandemia que ahora recorre todo el mundo, ha anunciado este domingo que empieza a suavizar el bloqueo decretado hace dos meses reanudando gradualmente el transporte público y permitiendo que las primeras personas sanas vuelvan al trabajo.

Asimismo, ha sido el cuarto día consecutivo con un aumento en los casos de contagio chinos, todos menos uno, importados del extranjero. Sin embargo, en la primera muestra de relajación de las férreas medidas de control adoptadas por el Gobierno, se empieza a permitir que los residentes que viven dentro y fuera de Wuhan puedan viajar a la ciudad para reanudar sus trabajos si tienen un código de salud verde emitido por el Gobierno y la temperatura corporal normal, informaron este domingo CCTV News, una cadena estatal.

Este medio añadió también que las personas de otras regiones que quedaron atrapadas en Wuhan ya pueden solicitar salir de la ciudad después de hacerse una prueba de ARN y recibir un certificado de salud gubernamental.

Sin embargo, a pesar de estas primeras medidas, Wuhan permanece blindada para todo aquel que proceda del exterior. El Gobierno chino parece querer ir con pies de plomo, porque pese a que en los últimos cuatro días solo ha habido un caso de contagio local en todo el país, se está registrando un aumento constante en los casos importados, en su mayoría chinos que regresan del extranjero.

Prohibido aterrizar en Pekín

Eso ha llevado a Pekín a intensificar aún más las medidas para interceptar casos desde el extranjero a medida que el brote empeora a nivel mundial. En una señal de cuán en serio se está China tomando la amenaza de estos casos importados, todos los vuelos internacionales que llegarán a Pekín a partir de este lunes aterrizarán primero en otro aeropuerto, donde los pasajeros se someterán a una detección de virus. Los vuelos internacionales que debían llegar a la capital aterrizarán en uno de los 12 aeropuertos disponibles.

A los pasajeros que superen el examen se les permitirá volver a subir al avión, que luego volará a Pekín, confirmaron las autoridades. Por su parte, Shanghái y Guangzhou también han anunciado que todos los pasajeros internacionales que lleguen se someterán a una prueba de ARN para detectar el coronavirus, ampliando un programa que anteriormente solo se aplicaba a los que provenían de países muy afectados.

Aunque las mascarillas y el mantener la distancia de seguridad siguen siendo obligatorias, los pekineses reabren poco a poco los negocios y vuelven a las calles
Aunque las mascarillas y el mantener la distancia de seguridad siguen siendo obligatorias, los pekineses reabren poco a poco los negocios y vuelven a las callesNg Han GuanAP

Entre los nuevos casos del extranjero de los que se ha informado este domingo, 14 se encontraban en el centro financiero de Shanghái y 13 en Pekín. El nuevo caso de transmisión local se produjo en el sur de Guangzhou y también fue el primer caso conocido en el que la infección de una persona local se relacionó alguien llegado del extranjero.

Hu Xijin, editor en jefe del periódico oficial “Global Times”, pidió a todas las ciudades de China que implanten cuarentenas de 14 días para todos aquellos que lleguen del extranjero. También pidió que se apliquen políticas de cuarentena a los habitantes de Hong Kong y Macao. “Me preocupa que haya casos similares al caso de Guangzhou en otras partes del país. Anteriormente hubo informes de que personas que regresaban del extranjero pudieron volver a sus hogares en Shanghái sin ningún obstáculo”, dijo Hu.

Las últimas cifras de la Comisión Nacional de Salud de China elevan el total de casos de coronavirus reportados en el país a 81.054, con 3.261 muertes, incluidas seis el sábado. Ayer, el Gobierno informó de 41 nuevos casos, todos importados. Del total de los 97 casos importados que había hasta ayer, 92 son ciudadanos chinos -51 estudiantes que regresan de estudiar en el extranjero-, dijo Gao Xiaojun, portavoz de la Comisión Municipal de Salud de Pekín este domingo en rueda de prensa.

Reactivar cuanto antes la economía

Las autoridades chinas están tratando ya de reanimar una economía que se espera que se contraiga profundamente en el trimestre actua. Y la vida lentamente vuelve a la normalidad en ciudades como Pekín y Shanghái, aunque todos usan mascarillas en público. Aun así, numerosas tiendas y restaurantes permanecen cerrados -muchos han cerrado definitivamente-, y las fábricas y otros centros de trabajo aún no funcionan a plena capacidad.

“Ahora creo que la epidemia se ha controlado. Pero esto definitivamente no significa que haya terminado”, declaró a Reuters una mujer de 25 años de apellido A, de visita turística en el complejo del Palacio de Verano de Pekín. “Estoy dispuesta a salir hoy pero, por supuesto, todavía tengo miedo”, añadió.

Un funcionario del banco central pidió hoy una mayor coordinación de la política global del Ejecutivo para gestionar el impacto económico de la pandemia. Asegurando que las recientes medidas políticas adoptadas ya estaban dando su fruto, dijo que se tiene capacidad para emprender nuevas acciones. Chen Yulu, vicegobernador del Banco Popular de China (PBOC), también aseguró que espera una mejora significativa en la economía china en el segundo trimestre. Y aunque el virus continuará presionando al alza los precios al consumidor a corto plazo, no hay base para la inflación o deflación a largo plazo, dijo en una conferencia de prensa.