Bush apoya las protestas por la muerte de George Floyd y critica a los que las quieren silenciar

Se desmarca así de la postura de su compañero de partido, el presidente Trump. Bush aboga por acabar con el racismo sistémico en Estados Unidos

FILE PHOTO: Former U.S. President George W. Bush speaks during the Bloomberg Global Business Forum in New York City
El ex presidente George W. Bush en una foto de archivo FOTO: Shannon Stapleton Reuters

Las protestas en Estados Unidos después de la muerte de George Floyd a manos de la Policía han provocado las reacciones de los antiguos presidentes de Estados Unidos. Por desgracia, en todas las legislaturas, los mandatarios se enfrentaron a la muerte de algún afroamericano mientras estaba bajo custodia policial o a la brutalidad de los agentes. Cada uno lo abordó de una manera diferente. Si el predecesor de Donald Trump, Barack Obama, enviaba una carta de apoyo a los manifestantes esta semana, ayer fue el turno del ex presidente George W. Bush.

El ex mandatario, republicano, indicó que la asfixia de George Floyd reflejaba un “preocupante fracaso” de cara al racismo en Estados Unidos y urgió a los manifestantes a que sean escuchados. Su modo de encarar esta crisis es completamente diferente a la postura que ha tomado el actual presidente y compañero de partido, Donald Trump.

Eso sí, sin mencionar directamente el nombre del actual mandatario en todo el comunicado, Bush aboga por la “empatía” como respuesta a las protestas raciales y ha considerado que es hora de que Estados Unidos examine sus trágicos fracasos. Tanto él como su la ex primera dama, Laura Bush, han estado “angustiados por la brutal asfixia de George Floyd”, así como “perturbados por la injusticia y el miedo que asfixian” al país.

Es hora de que escuchemos. Es hora de que Estados Unidos examine nuestros trágicos fracasos, y mientras lo hacemos, también veremos algunas de nuestras fortalezas”, señaló Bush.

El que fuera el 43º presidente de Estados Unidos consideró que “sigue siendo un fracaso sorprendente que muchos afroamericanos”, especialmente jóvenes," sean acosados y amenazados en su propio país".

Pero a la vez destacó como una fortaleza que los manifestantes, “protegidos por fuerzas del orden responsables, marchen por un futuro mejor”, en lo que pareció un guiño a las movilizaciones de los últimos días.

En su mensaje, Bush apuntó que “el mayor desafío de Estados Unidos ha sido durante mucho tiempo unir a personas de orígenes muy diferentes en una sola nación de justicia y oportunidad”. Y recordó a los grandes héroes estadounidenses, que han sido figuras de unión (desde Abraham Lincoln a Martin Luther King).

De igual forma, consideró que las respuestas a los problemas del país “se encuentran viviendo de acuerdo con los ideales estadounidenses -la verdad fundamental de que todos los seres humanos son creados iguales y dotados por Dios de ciertos derechos”.

Críticas a los saqueos

El ex mandatario puntualizó que “el saqueo no es liberación, y la destrucción no es progreso”, pero indicó que la paz duradera “requiere de una justicia verdaderamente igualitaria”.

El Estado de Derecho depende en última instancia de la equidad y la legitimidad del sistema legal. Y lograr justicia para todos es el deber de todos”, agregó Bush, al asegurar que se sirve mejor a los vecinos cuando se trata de entender su experiencia.

Amamos a nuestros vecinos como a nosotros mismos cuando los tratamos como iguales, tanto en protección como en compasión. Hay una mejor manera: la empatía, el compromiso compartido, la acción audaz y una paz enraizada en la justicia”, planteó el ex gobernante

La única forma de vernos a nosotros mismos con una verdadera luz es escuchar las voces de tantos que están sufriendo y afligidos”, dijo Bush en un comunicado. Quizá la frase más significativa del comunicado sea la siguiente: “Aquellos que se propusieron silenciar esas voces no entienden el significado de Estados Unidos, o cómo se convierte en un lugar mejor”.

El último incidente de un hombre negro desarmado muriendo a manos de un agente de Policía blanco alza preguntas preocupantes que necesitan ser confrontadas, añadió Bush.

Esta tragedia, en una larga serie de tragedias similares levanta una pregunta que se tendría que haber respondido hace mucho tiempo: ¿Cómo acabamos con este racismo sistémico en nuestra sociedad?”, reflexionó el ex presidente Bush.