Los ultras del PiS aspiran a revalidar su hegemonía en las elecciones polacas

El presidente de Polonia, Andrzej Duda, parte como favorito aunque probablemente se dispute una segunda vuelta contra el ex alcalde de Vasovia, el centrista Rafal Trzaskowski

Polish President Andrzej Duda visit in Skoczow
El presidente polaco y candidato por el partido gobernante Ley y Justicia, Andrzej Duda, en un acto electoral en Skoczow en PoloniaLUKASZ GAGULSKIEFE

Originalmente programadas para mayo, pero pospuestas debido a la pandemia de la covid-19, las elecciones presidenciales en Polonia se celebrarán mañana. Andrzej Duda, actual presidente y candidato a la reelección por el partido Ley y Justicia (PiS), es el favorito en las encuestas. Todas las previsiones coinciden en que ningún candidato superará el 50% de los votos, lo que obligaría a los dos primeros a enfrentarse a una segunda vuelta prevista para el domingo 12 de julio.

Con un modelo híbrido de elecciones con urnas en los colegios electorales, complementado con papeletas de votación repartidas por los servicios de Correos, Polonia se dispone a movilizar a cerca de 30 millones de electores en todo el país en sus primeros comicios post-covid-19. Duda parece tener asegurado pasar a la segunda vuelta, pero desde que Rafal Trzaskowski, hasta hace un mes al frente del Ayuntamiento de Varsovia, ingresó en la carrera, la campaña electoral ha sufrido una revolución.

Trzaskowski, candidato de la Coalición Cívica (KO), sustituyó a Małgorzata Kidawa-Błonska después de una campaña confusa y sin apoyos necesarios dentro de su propio partido. Lejos de ser un proceso lleno de drama político, el alcalde de la capital se hizo con el puesto de manera natural: con el aliento incondicional de los líderes de la coalición de centroizquierda.

El actual presidente cuenta con el aval del líder del PiS, Jarosław Kaczynski. Las últimas encuestas prevén un 42/43% de apoyo para Duda. Por su parte, Trzaskowski cuenta con un 29% de la intención de voto. Szymon Hołownia (centro), candidato independiente y sin partido, está en la carrera con el 10/11% de los votos. Kosiniak-Kamysz, médico de profesión y candidato del Partido Campesino Polaco (PSL), de centroderecha, acumula el 4/6% del respaldo de los encuestados. El euroescéptico Krzysztof Bosak, de Confederación de Libertad e Independencia (extrema derecha), conseguiría el 7% de los votos. Robert Biedron, de Lewica (Izquierda), obtendría el 4% de los apoyos electorales.

Hacia una segunda vuelta

Si se cumplen las previsiones, Duda deberá enfrentarse a Trzaskowski en una segunda vuelta. Es en esta etapa donde se juega la batalla. Los sondeos pronostican las elecciones más reñidas en años. En un hipotético cara a cara entre Duda y Trzaskowski, los resultados serían del 51 y 49%, respectivamente.

Mientras, si el candidato a la reelección se enfrentase a Hołownia, los pronósticos indican que ambos contarían con el 50% de los votos.

La victoria de Duda es fundamental para el PiS, que no podría gobernar eficazmente con un presidente de la oposición, ya que no cuenta con los votos necesarios en el Sejm (Cámara Baja del Parlamento) para revocar un veto presidencial. En una campaña electoral de «todos contra Duda», a excepción de Bosak, el resto de candidatos no se han enfrentado públicamente entre ellos, por lo que no han tenido un desgaste político que pueda afectarles en una segunda vuelta que se prevé colmada de alianzas. Será la habilidad de crear pactos la que podrá llevar a uno de los candidatos hasta el palacio presidencial.

Con unos número de récord, Hołownia podría ganar en una eventual segunda vuelta. Sin embargo, su reto es mejorar antes los números del candidato del KO. Preparado ante cualquier escenario tras la noche del 28 de junio, ya sea como rival directo de Duda o pieza clave para para realizar un trasvase de votos a Trzaskowski, el aspirante independiente sabe que estas elecciones son sólo el principio de su carrera política.

Holownia a LA RAZÓN

En una conversación con LA RAZÓN, Hołownia habla sin tapujos del caos de dos meses en el que se vio sumido el país cuando Kaczynski se propuso celebrar, por primera vez en la historia, elecciones íntegramente por correo postal. Tan sólo dos días antes de la fecha prevista, 10 de mayo, el líder del PiS llegó a un acuerdo con su socio de gobierno para retrasar los comicios. Las negociaciones no se llevaron a cabo en el Parlamento, sino en una reunión privada en la sede del partido. «La decisión del Gobierno y del Presidente provocó una crisis del sistémica sin precedentes en la historia de Polonia desde 1989. Dadas estas circunstancias, la celebración de las elecciones es el menor de los males. Cuanto más dure la incertidumbre, peor será para el estado de la democracia polaca», declara el candidato. Sin llegar a confiar del todo en las fechas que el PiS ha elegido para celebrar elecciones, comenta: «Si tenemos en cuenta la pandemia de la covid-19 en Polonia y del hundimiento de los sondeos de Duda, yo diría que sigue siendo muy probable que el Gobierno decida aplazar las elecciones en el futuro», señala, en referencia a la segunda vuelta, programada para el 12 de julio.

El aspirante a presidente lleva días en la carretera, se ha propuesto visitar todo el país en caravana y organiza reuniones con sus votantes en regiones donde Duda rozó el 90% de los apoyos en las pasadas elecciones. Lleva en política desde el pasado diciembre. Critica al candidato a la reelección por considerarlo un «presidente pasivo [que] ignora la ley, la Constitución y perjudica las relaciones con nuestros socios internacionales. Duda ignora el bien de la mayoría en beneficio de los intereses de su campo político. Su tiempo en el cargo se asociará con la creación de fuertes divisiones ideológicas y sociales en Polonia. Prometió ser el presidente de todos los polacos, pero se convirtió en el presidente de una pequeña parte de sus compatriotas», apunta.

El ganador de las elecciones se encontrará un país profundamente polarizado, con la ardua tarea de unir a 38 millones de habitantes.

“Es verdad, existe una fuerte división, pero tengo previsto introducir un ambicioso programa de consultas públicas online, en el propio Palacio Presidencial, pero también fuera de la capital. Hablaré con la gente de las zonas rurales, de los pueblos pequeños y de las grandes ciudades. Invitaré a expertos que presenten diferentes puntos de vista para que me asesoren en la toma de decisiones. Los ciudadanos polacos necesitan estar convencidos de que su Presidente es accesible y leal a ellos, no a un grupo de interés político”, sentencia.

En un clima política cada vez más polarizado entre quienes apoyan incondicionalmente al actual presidente y los partidos que aglutinan la oposición; los pactos después de las elecciones del domingo, en una más que probable segunda vuelta, decidirán el fin o la continuidad del monopolio del PiS en el Instituciones. Según las encuestas, candidatos como Biedron o Holownia tienen la capacidad para movilizar un electorado que había permanecido durante años indiferente a la política en el país.