Reino Unido pedirá a sus ciudadanos que trabajen desde casa para frenar la nueva ola de Covid

Alerta de 200 muertes diarias por la pandemia en octubre. El asesor científico del Gobierno espera una vacuna para diciembre

Ya no se trata de «si», sino de «cuándo». Una vez el Gobierno ha admitido que es ya «inevitable» una segunda ola del covid-19 en el Reino Unido, se da por hecho que Boris Johnson va a endurecer, aún más, las restricciones sociales en un país donde las reuniones de más de seis personas están ya prohibidas. El «premier» celebrará hoy una reunión con el comité de emergencia COBRA y posteriormente se dirigirá a los Comunes para una esperada intervención.

Y una de las cosas que pedirá a los ciudadanos el primer ministro será que trabajen desde casa, a la vez que impondrá restricciones en pubs, bares y restaurantes.

Se ha especulado mucho estos días sobre el anuncio de un nuevo confinamiento. Alrededor de 11 millones de ciudadanos se encuentra ya «confinado» a nivel local -la gran parte en el norte de Inglaterra- en un país de 60 millones de personas. Con todo, la economía -ya en recesión- no podría soportar un encierro similar al de marzo. Por lo tanto, se descarta prácticamente que el Ejecutivo vaya a cerrar de nuevo colegios y oficinas.

Pero las expectativas para el sector hostelería son más crudas. El nivel de alerta por covid 19 subió ayer del 3 al 4 en una escala de cinco, lo que significa que «el riesgo de contagio es alto». El director científico del Gobierno, Patrick Vallance, y el asesor médico, Chris Whitty, adelantaron ya ayer que el país «no se dirige hacia un buen escenario». Los casos se duplican ya cada semana y, en este sentido, expertos calculan que para mitad de octubre habrá 50.000 contagios diarios, lo que llevaría a más de 200 muertes al día para noviembre si no se endurecen las reglas actuales.

Ambos protagonizaron una esperada intervención en la que explicaron cuál es la situación actual en un país que acumula ya más de 40.000 víctimas mortales por covid-19. Según las últimas cifras, ayer registraron 4.368 casos y 11 muertes. «El Gobierno está ante una situación compleja», señaló Whitty. «Si pone demasiadas restricciones, la economía se resentirá, incrementando los niveles de pobreza, con consecuencias en la salud. Pero ni no toma más medidas de las actuales, los hospitales pueden colapsar ante el aumento de casos».

Por su parte, con la ayuda de gráficos y mapas, Vallance informó que esta nueva ola de contagios se están dando en personas de todas las edades. «A medida que suben las hospitalizaciones hay, a su vez, un aumento de las muertes», agregó el científico, antes de dejar claro que el virus es igual de virulento que al principio de la pandemia. De cara a un posible anuncio del Gobierno «tory» sobre medidas para limitar los contactos sociales, el científico subrayó que apenas el 8% de la población se ha infectado, por lo que la inmensa mayoría es aún susceptible de contraer la enfermedad. Además, indicó que los anticuerpos que han desarrollado los infectados se disipan con el tiempo y estos pueden llegar a contagiarse otra vez.

Pese a todo, Whitty sugirió que la ciencia eventualmente saldrá «a nuestro rescate», al referirse al desarrollo de distintos tratamientos o de las vacunas que se están probando. En este sentido, Vallance se mostró optimista al resaltar que hay 240 vacunas en desarrollo en todo el mundo y que 9 de ellas están en la fase 3 de los ensayos clínicos, la última antes de recibir el visto bueno de los organismos reguladores y poder vacunar a la población. Avanzó, incluso, que podría haber cura a finales de este año, aunque poco después Sanidad corrigió la fecha a 2021 y avisó de unas Navidades diferentes.