¿A qué se va a dedicar ahora Donald Trump?

El magnate podría volver a ponerse al frente de su empresa familiar, pero no es su única opción

Ahora que ha perdido las elecciones, ahora que se ha quedado solo en su ofensiva legal, ahora que Donald Trump ha desaparecido, salvo en redes sociales, la pregunta que los medios estadounidenses formulan es: ¿a qué se va a dedicar el que se ha sido presidente durante cuatro años?

La primera cuestión es saber si terminará aceptando su derrota o si mantendrá una batalla legal sin fundamentos. The Globe subraya que Trump podría tener razones personales para aferrarse al poder a toda costa, debido a sus deudas que alcanzan millones de dólares, a problemas legales y a una investigación en Nueva York sobre un posible fraude financiero. De ahí que podría hacerle la vida imposible a Joe Biden hasta su toma de posesión el 20 de enero. Los Angeles Times especula con que Trump podría emitir decretos a su favor mientras sigue en el cargo y abonar el terreno entre sus bases políticas para presentarse otra vez en 2024.

En cualquier caso, se abren varias posibilidades sobre la próxima actividad de Donal Trump, todas condicionadas por posibles problemas legales. The New York Times informa de que los registros fiscales del presidente Trump muestran signos de dificultades financieras. Según el diario, el magnate ha perdido miles de millones de dólares en ingresos mientras estuvo en el cargo y sus hijos mayores dicen que la empresa familiar ha perdido docenas de posibles acuerdos en todo el mundo.

Trump podría buscar regresar a una carrera en televisión que alguna vez fue lucrativa, pero esta vez con un tinte marcadamente político. También podría tratar de relanzar su negocio familiar mirando al extranjero, donde los hoteles y clubes de golf le enriquecieron antes de su elección en 2016. O dedicarse simplemente a realizar discursos y a escribir un libro.

Vuelta a la empresa familiar

El hasta ahora presidente no renunció al llegar a la Casa Blanca a su participación en la Organización Trump, a pesar del posible conflicto de intereses. Simplemente se comprometió a renunciar a nuevos acuerdos fuera de Estados Unidos y contrató a un asesor de ética para evaluar ciertas empresas nacionales. Una medida que no evitó que The New York Times denunciara en octubre que Trump había convertido sus complejos turísticos y hoteles en un medio para buscar favores y donaciones.

La empresa familiar privada no ha cerrado aún así ni un nuevo acuerdo hotelero desde que Trump se instaló en la Casa Blanca y por eso el republicano llegó a decir que ser presidente “probablemente me ha costado entre 3 y 5 mil millones de dólares”.

El mayor golpe a la empresa se lo asestó la prohibición de nuevos acuerdos con el extranjero porque antes de 2016 se estaba expandiendo en China. Aunque esa prohibición no impidió que la compañía Trump International Hotels Management mantuviera una cuenta bancaria ahí y pagara impuestos en el país asiático entre los años 2013 y 2015. Una cuenta que creó “para explorar el potencial de ofertas hoteleras en Asia”, aseguraba el mes pasado The New York Times

Ahora que ahora se levanta la prohibición, es probable que la empresa familiar busque montar hoteles y otros negocios, según varias personas cercanas a la compañía.

Pero se enfrenta a una investigación que puede truncar sus planes. La oficina del fiscal de distrito de Manhattan está investigando a Trump y su empresa por una serie de posibles delitos financieros y está analizando sus declaraciones de impuestos.