Sociedad

Bruselas endurece sus normas para poder bloquear exportaciones de vacunas

La Comisión Europea acusa a Reino Unido de no permitir la salida de antídotos al bloque comunitario

FOTO: Manu Fernandez

El Ejecutivo comunitario ha decidido sacar las uñas ante el lento ritmo de vacunación europeo. Esta mañana, Bruselas ha propuesto reforzar el mecanismo actual de transparencia de exportaciones para que tenga en cuenta no sólo el cumplimento de los contratos por parte de los laboratorios sino también otros elementos como la reciprocidad y la proporcionalidad. Bruselas no quiere mencionar casos en concreto -ni de países ni de empresas farmacéuticas-, pero en las última semanas las tensiones diplomáticas han ido in crescendo debido a los incumplimientos por parte de AstraZeneca en el suministro. (100 millones de dosis en los primeros seis meses del año frente a los 270 estipulados). Además, las autoridades europeas han acusado a Reino Unido de que, en estos meses, ni un solo vial de antídotos ha salido del país rumbo al territorio comunitario mientras de manera inversa la cifra asciende a 10,9 millones de dosis. “La Unión Europea es el mayor productor que continúa exportando vacunas a larga escala a docenas de países. Pero las carreteras deben estar abiertas en las dos direcciones. Esa es la razón por la cuál la Comisión Europea introducirá los principios de reciprocidad y proporcionalidad en el ya existente mecanismo de autorización “, ha declarado la presidenta de la Comisión Europea en un comunicado.

La iniciativa presentada hoy será analizada mañana en la cumbre de jefes de Estado y de Gobierno de los Veintisiete. En el borrador de la declaración que será debatida mañana, se asegura que “acelerar la producción, la entrega y despliegue de las vacunas son esenciales para hacer frente a las crisis. Los esfuerzos para este fin deben intensificarse. Subrayamos la importancia de la transparencia así como la extensión del mecanismo de exportación de autorizaciones”. Ayer la canciller alemana Angela Merkel dio su “apoyo” a la presión ejercida por el Ejecutivo comunitario. Su presidenta, Ursula von der Leyen, ya había anunciado estos días sus intenciones de utilizar todos los instrumentos disponibles para estrechar el cerco sobre las empresas farmacéuticas ya que Bruselas no renuncia a su objetivo de que el 70% de la población adulta europea esté vacunada a finales de verano. Ahora mismo esta cifra tan sólo llega al 4,5% ( dos dosis) aunque se espera que el comienzo de la vacunación con el antídoto monodosis de Janssen a mediados de abril acelere el ritmo. Mientras tanto, al otro lado del Canal de la Mancha, más de la mitad de la población adulta ha recibido una dosis y 2,2 millones de personas han sido completamente inmunizadas. Parte de la exitosa campaña de vacunación británica se debe a los sueros provenientes de las plantas en suelo europeo de las vacunas de Pfizer.

Fuentes diplomáticas europeas aseguran que esta iniciativa no pretende ser una “prohibición de exportaciones por la puerta de atrás” y repiten que en estas semanas tan sólo se ha bloqueado un lote de vacunas procedentes de Italia rumbo a Australia mientras se ha permitido la salida de hasta 380 solicitudes diferentes de vacunas a 33 países.

Fuentes diplomáticas han explicado hoy que la decisión sobre el posible bloqueo de las exportaciones se tomará teniendo en cuenta las peculiaridades de cada caso y que se analizarán varios factores cómo la situación epidemiológica del país al que se exportan las vacunas (aquellos con menos casos tienen más papeletas de sufrir el posible bloqueo) o el ritmo de vacunación ( aquellos con un ritmo más acelerado también son más susceptibles de sufrir este mecanismo correctivo). No se ha establecido ningún umbral concreto y a la hora de valorar la reciprocidad en las exportaciones no sólo se tendrán en cuenta las vacunas sino también los ingredientes. “No se trata de contabilizar dosis por dosis”, explican las mismas fuentes.

La reforma de este mecanismo sigue dejando exentos a los países en vías de desarrollo, pero sí que incluirá a países vecinos como Suiza que produce la vacuna desarrollada por Moderna.