Un B-52 de EEUU ensaya un ataque de un misil hipersónico

El bombardero realizó una travesía de 13 horas durante la cual simuló un disparo contra un objetivo situado a más de mil kilómetros

Un bombardero de EEUU B-52 Stratofortress
Un bombardero de EEUU B-52 Stratofortress FOTO: USAIR FORCES USAIR FORCES

Un avión de EEUU B-52 Stratofortress, perteneciente a la 49ª escuadra de la Base Aérea Barksdale, en Louisiana (Florida), ha realizado con éxito la primera prueba aérea de un misil hipersónico desarrollado por la Fuerza Aérea de Estados Unidos. Este ensayo tuvo lugar durante las recientes maniobras en Northern Edge en Alaska, a primeros de mayo.

La incursión duró más de 13 horas desde Florida hasta Alaska con un recorrido de vuelta. Durante el trayecto, el B-52 pudo recibir datos de objetivos a más de 1.000 millas náuticas de distancia en la base conjunta Elmendorf-Richardson y probar la detección de objetivos para el arma de respuesta rápida lanzada desde el aire AGM-183, un misil hipersónico que está siendo desarrollando por Lockheed Martin para la Fuerza Aérea.

Un prototipo del misil hipersónico viajó hasta ocho veces la velocidad del sonido con un alcance de 1.000 millas, según un informe del mes pasado del Servicio de Investigación del Congreso. El bombardero B-52 realizó asimismo un impacto simulado del objetivo desde 600 millas náuticas (1.100 kilómetros) de distancia utilizando un misil hipersónico. La tripulación del bombardero confirmó el impacto contra otros aviones en el aire, culminación de la llamada “cadena de muerte”, que consiste en la identificación del objetivo, el envío de una fuerza y su destrucción.

“Ha sido una muestra de éxito del uso de Beyond Line of Sight Kill Chain y, en particular, un éxito en un entorno de amenazas muy delicado y realista como es el que ofrece Northern Edge”, dijo el teniente coronel Joe Little, quien añadió: “Es gran logro para la Fuerza Aérea de EEUU y el Departamento de Defensa, pero no se equivoquen, apenas estamos comenzando”.

Northern Edge es el nombre de unas maniobras de guerra en los campos de entrenamiento de Alaska y sus alrededores. Allí, EEUU está realizando operaciones multidominio mientras proporciona entrenamiento táctico para unidades individuales terrestres, marítimas, aéreas y espaciales. El ejercicio consiste en probar tácticas conjuntas de “base adaptativa”, entrenamiento y procedimientos con medios en directo y virtuales en apoyo del Comando Indo-Pacífico.