El nuevo Gobierno israelí bombardea Gaza a pesar del alto el fuego

La primera ofensiva aérea ordenada por el “premier” Naftali Bennet se produce como respuesta al lanzamiento de proyectiles desde la franja hacia Israel

Los ataques aéreos fueron dirigidos a Khan Younis y a Gaza, y según fuentes locales no se produjeron heridos ni muertos. REUTERS
Los ataques aéreos fueron dirigidos a Khan Younis y a Gaza, y según fuentes locales no se produjeron heridos ni muertos. REUTERSMOHAMAD TOROKMANREUTERS

En la madrugada del martes, cazas de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) bombardearon al norte y al sur de la Franja de Gaza. Fue el primer rifirrafe desde el alto el fuego mediado por Egipto en mayo. Durante la tarde, palestinos de la franja lanzaron artefactos incendiarios, que causaron más de treinta incendios en las comunidades israelíes fronterizas.

Los ataques aéreos fueron dirigidos a infraestructuras de Hamás en Khan Younis y en la ciudad de Gaza, y según fuentes locales no se produjeron heridos ni muertos. Ayer, se volvieron a extender al menos cuatro incendios más al sur de Israel, que dañaron múltiples cosechas agrícolas.

Hamás intentó mostrarse victorioso tras la “Marcha de las Banderas” en Jerusalén, afirmando que “la valentía de la resistencia palestina forzó a la ocupación israelí a cambiar la ruta, alejándola de la mezquita de Al-Aqsa”. Pero según reportó el canal 13 israelí, El Cairo advirtió de antemano a los islamistas de las fatales consecuencias que supondría renovar los lanzamientos de misiles hacia Israel.

En la mañana del martes, una palestina intentó arrollar a un grupo de soldados israelíes con su vehículo en Himza, al sureste de Ramala. Según las FDI, la atacante salió del vehículo empuñando un cuchillo. “Los soldados respondieron con fuego y la neutralizaron”, confirmó el portavoz militar.

La procesión de judíos extremistas por el barrio musulmán de Jerusalén, y los serios temores a que podría acarrear la renovación del conflicto armado entre Israel y Hamás, suponen el primer test serio del nuevo ejecutivo de Naftali Bennet y Yair Lapid. Finalmente, la convocatoria del sionismo religioso contra el gobierno “traidor” y “mentiroso” terminó con 27 palestinos heridos por la policía, lejos del gran estallido del pasado mayo en la mezquita de Al-Aqsa.

Desde la nueva coalición, la líder laborista Merav Michaeli celebró el rol del ministro de seguridad (policía), Omer Bar Lev: “nos recordó lo que supone hacer un manejo responsable de una situación compleja. Es una marcha con potencial de incendiar el terreno, pero no ocurrió”.

El próximo asunto sobre la mesa del nuevo ejecutivo es la entrada de los millones de dólares procedentes de Qatar que sostienen a Hamás. Tras la ofensiva “Guardián de los Muros”, no se ha permitido la entrada del ansiado efectivo para los islamistas. Israel pretende el retorno de los dos civiles vivos y dos soldados muertos en manos de Hamás; y Egipto quiere evitar a toda costa que el dinero para reconstruir la franja termine exclusivamente en manos islamistas.

Por otro lado, el Likud presentó ya este miércoles su primera moción de confianza al ejecutivo Bennet-Lapid, tan solo tres días después de su toma de posesión. Alegan que el gobierno está “basado en el fraude y la mentira”. Se votará el próximo lunes, aunque no parece que pueda prosperar.