Las cinco cosas que no sabías del nuevo presidente de Chile

Gabriel Boric tiene 35 años y es descendiente de croatas y españoles

Gabriel Boric, de 35 años, es el nuevo presidente electo de Chile. El flamante ganador de las elecciones fue un destacado líder estudiantil durante las protestas de 2011, cuando Sebastián Piñera estaba al frente de su primer gobierno. Este lunes, diez años después, Boric desayunará como manda la tradición en Chile con el presidente saliente, Piñera, al que entonces Boric jaleaba en la calle para pedir educación gratuita. Boric busca acabar con el modelo neoliberal instalado durante la dictadura de Augusto Pinochet y aumentar la fiscalidad para aumentar la prestación de servicios sociales.

Gabriel Boric durante la campaña electoral en Chile
Gabriel Boric durante la campaña electoral en Chile FOTO: RODRIGO GARRIDO REUTERS

Pese a no tener un gran carisma, su carrera fue meteórica. En 2013 Boric fue elegido presidente de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile y un año más tarde ya era diputado nacional. Este domingo se alzó con la victoria respaldado por la plataforma Apruebo Dignidad, una coalición formada por partidos como Revolución Democrática, Convergencia Social, Partido Comunista, la Federación Regionalista Verde Social, y movimientos políticos como Fuerza Común, Movimiento Unir, Acción Humanista, Izquierda Cristiana de Chile e Izquierda Libertaria.

Estos son cinco datos que ayudan a comprender la poliédrica personalidad del futuro jefe del Estado chileno.

1 Abuela catalana y padre croata

Nacido en 1986 en Punta Arenas, en el extremo austral de Chile, en el seno de una familia de clase media alta, Boric es hijo de un ingeniero químico croata y nieto de una catalana, así como el mayor de tres hermanos. Los antepasados del presidente electo proceden de Ugljan, una localidad en el Adriático, de donde salieron hace 124 años Iva Borić y Božica Crnošija, bisabuelos del nuevo mandatario, rumbo a Chile a buscar una vida mejor. El joven Boric ha viajado con su familia a Crocia para conocer más de sus orígenes. Siendo niño se aficionó a la política, siguiendo los pasos de su padre, militante del Partido Demócrata Cristiano. Boric creció escuchando grupos como Nirvana y Radiohead y de joven leyó a autores como Hegel, Marx y Albert Camus.

2 Sin esposa y sin hijos

Gabriel Boric no está casada ni tiene hijos. Se considera de un lector voraz desde su formación en el colegio The British School, donde cultivó una educación católica; de hecho hizo la primera comunión si bien ya de adulto pasó a definirse como agnóstico. “Me fui alejando de la Iglesia, no solamente por los casos de abusos, la ostentación…”, dijo en el pasado en una entrevista en el canal 13 de Chile. En el año 2004 se trasladó a vivir a la capita Santiago de Chile para estudiar Derecho en la Universidad de Chile. Fue entonces cuando dejó a su novia de la Patagonia, según los medios chilenos. Desde hace casi tres años mantiene una relación con Irina Karamanos, una joven feminista de 32 años.

Gabriel Boric recibe un beso de su novia Irina Karamanos tras ganar las elecciones
Gabriel Boric recibe un beso de su novia Irina Karamanos tras ganar las elecciones FOTO: Luis Hidalgo AP

3 El tatuaje más íntimo

Sin duda, Boric no será un presidente al uso. No solo será el jefe del Estado chileno más joven de la historia reciente del país a sus 35 años, también el más moderno. Hace años, se hizo un tatuaje en el antebrazo en el que hay un faro iluminado por las estrellas. En su día, el entonces parlamentario dijo: “Un faro magallánico solitario entre los tempestuosos y misteriosos mares de la Patagonia austral. Ahí voy a vivir algún día, por mientras él vive conmigo”, escribió en las redes sociales. Boric procede de la Patagonia Austral, un lugar, dice, “donde comienza el mundo, donde se funden todos los cuentos y la imaginación”, explica. El símbolo de su campaña electoral ha sido un ciprés que estaba en el centro de su ciudad natal que Boric solía trepara cuando era un niño. A menudo asegura que nacer en la zona austral del país definió su identidad.

4 ¿Es comunista?

No, Gabriel Boric no es comunista si bien el candidato se siente cercano a partidos como Podemos y flirtea con la extrema izquierda. Durante la campaña electoral ha evitado que le clasifiquen como comunista para tratar de ganarse al centro político. Antes de convertirse en aspirante presidencial, Boric logró vencer en un proceso de primarias al candidato comunista, Daniel Jadue. Algunos de compañeros de la izquierda han criticado a Boric en los últimos tiempos porque consideran que su discurso se ha suavizado. Sea como sea, el Gobierno que encabezará a partir del próximo 11 de marco será el más a la izquierda que ha tenido Chile desde que gobernara Salvador Allende en los años setenta. También ha sido criticado por detractores que creen que el futuro jefe del Estado chileno ha flirteado con los violentos. En 2017 le regalaron un polo con la imagen del senador Jaime Guzmán, asesinado en 1991por integrantes del Frente Patriótico Manuel Rodríguez, con una bala en la imagen del rostro del político fallecido. Al recibirla, Boric dijo: “Buena, aguante”. Posteriormente, pidió disculpas por Twitter. Además, se supo que Boric visitó en la cárcel a Ricardo Palma Salamanca, condenado por el homicidio de Jaime Guzmán y fugado de la cárcel de Alta Seguridad en 2018.

5 Un trastorno obsesivo y una confesión

No ha mostrado reparo en reconocer algunas circunstancias que le podrían haber perjudicado. Por ejemplo, hace unos meses confesó abiertamente que padece un trastorno obsesivo compulsivo (TOC) que le fue diagnosticado cuando tenía 12 años y que actualmente trata con medicamentos. Más reciente fue la confesión pública de que es demasiado joven para dirigir un país porque le falta experiencia: “Me falta aprender mucho”, relató. En el plano político en diciembre de 2019 apareció ese comentario en su cuenta de Twitter: “Las barricadas en la lucha social nos parecen legítimas expresiones de resistencia, y aunque para algunos sea impopular defenderlas, lo haremos”. El mensaje ha sido utilizado por sus oponentes para denunciar que el Boric defiende la violencia para conseguir fines políticos.