Las claves de la batalla por los cargos de la UE

Los líderes de la Unión Europea se zambullen en una encarnizada lucha para designar quiénes presidirán las principales instituciones comunitarias

Los líderes de la Unión Europea se zambullen en una encarnizada lucha para designar quiénes presidirán las principales instituciones comunitarias

Solo 48 horas después de cerrarse las urnas de las elecciones europeas, los líderes de la UE se zambullen en la batalla para designar quiénes presidirán las principales instituciones comunitarias. Un puzle en el que tienen que encajar todas las piezas para alcanzar un equilibrio ideológico, geográfico y de género. En juego están la presidencia de la Comisión, el Consejo y el Parlamento, así como el alto representante de Política Exterior y el responsable del Banco Central Europeo (BCE). Los socialistas prometen dar la batalla para, con ayuda de liberales y verdes, impedir que el Partido Popular Europeo (PPE) mantenga su actual hegemonía.

COMISIÓN EUROPEA

Guardiana de los tratados comunitarios, la Comisión ostenta el máximo poder político en el entramado institucional de la UE. De ahí que la personalidad de su presidente marque su devenir. Muchos europeas recuerdan con nostalgia la década dorada bajo el mando del socialista francés Jacques Delors (1985-1995).

Desde 2014, los grandes partidos europeos presentaron un candidato (“spitzenkandidat”) para presidir el Ejecutivo comunitario con el fin de que el Consejo (que reúne a los líderes de los Veintiocho) propusiera para el cargo al aspirante del partido más votado. Pero lo que funcionó hace cinco años para el luxemburgués Jean Claude Juncker, ya no tienes visos de hacerlo. A pesar de que el PPE ha vuelto a ser el más votado, muchas capitales, encabezadas por Francia y el Benelux, no están dispuestas a asumir esta práctica y recuerdan que es el Consejo el encargado, según los tratados, de presentar a un candidato a la investidura del Parlamento Europeo.

Y es que la mayoría parlamentaria no suele corresponderse con la de los Estados miembros, donde los liberales cuentan hoy con nueve primeros ministros, el mismo número que el PPE. A la entrada de la cumbre del martes en Bruselas, Emmanuel Macron alabó las cualidades del conservador francés Michel Barnier, negociador jefe del Brexit, el socialdemócrata holandés Frans Timmermans y la liberal danesa Margrethe Vestager, actual comisaria de Competencia, pero no dijo ni una palabra de Manfred Weber, el candidato popular. En su contra juega el hecho de que el dirigente bávaro nunca ha desempeñado ningún cargo político en Alemania y su trayectoria ha transcurrido como eurodiputado.

CONSEJO EUROPEO

Preside y organiza las cumbre europeas y representa a la UE en el exterior. En su década de existencia, ha permanecido en manos populares, primero con el belga Herman van Rompuy (2009-2014) y luego con el polaco Donald Tusk. La costumbre exige que sea desempeñado por alguien que ejerza o haya ejercido las tareas de jefe de Gobierno en su país. Durante mucho tiempo, se ha hablado del holandés Mark Rutte, pero el dirigente liberal ha insistido en su deseo de permanecer en la política doméstica.

PARLAMENTO EUROPEO

Durante la legislatura que acaba de terminar, la presidencia de la Eurocámara se la repartieron populares y socialistas en una tradicional Gran Coalición europea que ha pasado a la historia y que ya no suma la mitad de los escaños de la Cámara. El socialdemócrata alemán Martin Schulz estuvo al frente del PE hasta enero de 2017, cuando decidió regresar a Alemania para encabezar la lista del SPD contra Angela Merkel y, según lo pactado, fue sustituido por el conservador italiano Antonio Tajani. La fragmentación de la nueva legislatura ya no garantiza al PPE o a S&D la presidencia de la institución, que formará parte del paquete de pactos institucionales.

ALTO REPRESENTANTE

Cargo creado, como el del presidente permanente del Consejo, por el Tratado de Lisboa en 2009 para representar la política exterior y de seguridad común de la UE. Compatibiliza este puesto con el de vicepresidente de la Comisión. Hasta ahora ha estado ocupado por dos mujeres: la laborista británica Catherine Ashton (2010-2014) y la socialdemócrata italiana Federica Mogherini. En la última legislatura ha sido el premio de consolación de los socialdemócratas europeos. El actual ministro de Exteriores en funciones español Josep Borrell suena como uno de los favoritos para ser nuevo Alto Representante y seguir así los pasos de Javier Solana, el hombre que puso los cimientos de la política exterior española como Mr. PESC y secretario general del Consejo Europeo entre 1999 y 2009.

BANCO CENTRAL EUROPEO

El BCE es el responsable de la política monetaria de la zona euro y de garantizar la estabilidad de precios. Está institución ha sido presidida sucesivamente por el holandés Wim Duisenberg (1998-2003), el francés Jean Claude Trichet (2003-2011) y el italiano Mario Draghi, que concluye su mandato de ocho años en diciembre. Para Alemania, el Banco Central Europeo, que por algo tiene su sede en Fráncfort, posee un interés muy especial. De ahí que Berlín estaría dispuesto a renunciar a la Comisión a cambio del control del BCE, al que presente como candidato al ortodoxo Heins Weidmann.