EE UU justifica su papel en la dictadura argentina de Videla

Son documentos contenidos en las bibliotecas de los ex presidentes Jimmy Carter, Ronald Reagan y George H. W. Bush.

Estados Unidos muestra su cara más amable sin revolver entre la basura de su pasado. El gobierno norteamericano publicó ayer en internet documentos desclasificados de inteligencia sobre la última dictadura militar argentina

Estados Unidos muestra su cara más amable sin revolver entre la basura de su pasado. El gobierno norteamericano publicó ayer en internet documentos desclasificados de inteligencia sobre la última dictadura militar argentina que el secretario de Estado John Kerry entregó la semana pasada al presidente Mauricio Macri.

Las 1.078 páginas que entregó Kerry -y que el lunes fueron subidas al sitio https://icontherecord.tumblr.com/- son documentos contenidos en las bibliotecas de los ex presidentes Jimmy Carter, Ronald Reagan y George H. W. Bush.

Los documentos incluyen correspondencia presidencial, minutas de reuniones y "demuestran los esfuerzos del gobierno de Carter para instar a la dictadura argentina a apegarse al estado de derecho, liberar a individuos detenidos ilegalmente y rendir cuentas por quienes desaparecieron mientras se encontraban detenidos", dijo la Oficina del Director de la Inteligencia Nacional estadounidense.

El paquete incluye una minuta de la visita que el entonces mandatario argentino, general Jorge Rafael Videla, dispensara al presidente Carter el 9 de septiembre de 1977 en la Casa Blanca.

Otro documento del Consejo de Seguridad Nacional fechado el 9 de agosto de 1978 registra que Washington notificó a Buenos Aires su disposición para brindar entrenamiento militar si el gobierno sudamericano acordaba los términos para acoger una visita de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y si no se deterioraba la situación de derechos humanos.

Solo un lado de la historia

El presidente Barack Obama había anunciado en marzo que su gobierno entregaría los documentos de la inteligencia estadounidense sobre las violaciones a los derechos humanos perpetradas durante el régimen de facto que gobernó Argentina de 1976 a 1983, durante el que 30.000 personas fueron asesinadas o desaparecidas, según grupos de derechos humanos.

Los documentos difundidos el lunes se suman a los 4.000 cables desclasificados en 2002.

El Departamento de Estado calificó a los documentos difundidos el lunes de "primer paso"en un proceso "largo y engorroso"y adelantó que más papeles pertenecientes a 14 organismos serán desclasificados durante los próximos 18 meses.

Sin embargo por ahora los documentos no han revelado el verdadero papel que el “Imperio” jugó en la dictadura argentina. Como demostró Henry Kissinger durante la visita a Argentina en el Mundial de 1978, el gobierno norteamericano mostró gran sintonía con el dictador argentino Jorge Videla en lo referente a la necesidad de frenar al comunismo y el terrorismo.

Según los cables secretos divulgados en 2013, Washington apoyó firmemente la dictadura militar que se instauró en 1976 en Argentina, a la que consideraba la mejor opción ante “el clima de incertidumbre que amenaza a sus intereses en el país”.

El documento filtrado, elaborado por el Departamento de Estado de EE.UU. días después de que se conociera que Perón había sido ingresado de urgencia por un edema pulmonar, señalaba que “debemos esforzarnos por mantener un estrecho vínculo con los líderes militares clave, en tanto representan una de las pocas alternativas institucionales viables a los peronistas”.

Henry Kissinger, nombrado jefe del Servicio Exterior estadounidense apenas dos meses antes, encargó la elaboración de un “documento de contingencia"para que circulase entre las distintas agencias de EE.UU. en el que enfatizaba que “cualquier intervención en casi cualquier aspecto de la política interior de Argentina requiere que Estados Unidos actúe con la mayor discreción y sensibilidad”, remarcando, asimismo, la importancia de no quedar “identificado con las actividades represivas para suprimir la subversión”.

No hay que olvidar que Argentina fue uno los países que junto con Chile, Brasil, Paraguay, Uruguay, Bolivia participaron durante las décadas de 1970 y 1980 del Plan Condor. Con el auspicio de los EEUU, las diferentes dictaduras instrumentaron el asesinato y desaparición de decenas de miles de opositores a los mencionados regímenes, la mayoría de ellos pertenecientes a movimientos de la izquierda política.