El ex presidente Wulff será juzgado por cohecho tras recibir 800 euros en regalos

El ex presidente Christian Wulff se convertirá en noviembre en el primer jefe de Estado alemán en ser juzgado. Así, lo decidió ayer la audiencia provincial de Hanóver, que acusa a ex mandatario de cohecho, informa el semanario «Der Spiegel» en su página web. Según los fiscales, el productor de cine David Groenewold pagó en 2008 parte de los viajes del político y su mujer a la famosa Fiesta de la Cerveza de Oktoberfes en Múnich. A cambio, el entonces primer ministro del Estado federado de Baja Sajonia habría presionado a la empresa Siemens para promover la película de Groenewold.

Este caso de tráfico de influencia es la única acusación pendiente para Wulff, que se vio obligado a dimitir en febrero de 2012 –veinte meses después de llegar al cargo– tras revelarse que había recibido un préstamo ventajoso de un amigo empresario, así como diferentes regalos y viajes.

El dirigente democristiano de 54 años, que hasta su caída en desgracia era visto como un posible sucesor de la canciller Angela Merkel, ha preferido sentarse en el banquillo para limpiar su nombre antes que pagar el acuerdo económico de 20.000 euros que le ofrecía la Fiscalía.

En caso de ser condenado, Wulff se enfrentaría a una condena de entre seis meses y cinco años de cárcel, aunque lo más probable es que quedara en libertad condicional.