Política

Kuala Lumpur

El FBI revisará el simulador de vuelo del piloto del avión desaparecido

La Razón
La RazónLa Razón

Malasia ha abierto la investigación del vuelo MH370 a más países ante su incapacidad de encontrar una explicación. El FBI a petición del Gobierno malayo revistará el simulador de vuelo del piloto, el capitán Zaharía Ahmed Shah.

Malasia ha abierto la investigación del vuelo MH370 a más países ante su incapacidad de encontrar una explicación. El FBI a petición del Gobierno malayo revistará el simulador de vuelo del piloto, el capitán Zaharía Ahmed Shah. En paralelo, Tailandia informó ayer que sus radares detectaron un avión no identificado que cambiaba varias veces de dirección. Esperaron más de doce días desde la desaparición del vuelo MH370 el 8 de marzo para hacerlo público. Dicen que nadie les había pedido información sobre el asunto, por lo que no vieron necesario informar de ello. Y eso pese a que la desaparición del MH370 con 239 personas a bordo acaparase las portadas de todos los medios por la extraña forma en la que se le perdió la pista y lo poco productiva que está resultando su búsqueda. Según el portavoz del Ejército del Aire tailandés, a petición de los autoridades malasias, los militares de su país verificaron las informaciones enviadas por los radares de un avión no identificado que volaba en dirección suroeste, es decir, el rumbo opuesto que debía seguir el vuelo de Kuala Lumpur a Pekín. La señal del mismo «no era nítida y no paraba de interrumpirse» hasta terminar desapareciendo. Mientras, la búsqueda del Boeing y la investigación continúan, pero las teorías sobre lo ocurrido no dejan de crecer. Una de las últimas es la defendida por el piloto canadiense Chris Goodfellow, quien apunta a un incendio eléctrico en el aparato, situándolo así en la línea de un posible fallo mecánico, y no un acto terrorista o secuestro, ya que por el momento, ningún grupo ha reivindicado el acto. Mientras, los desesperados familiares de los pasajeros chinos que se encuentran congregados en un hotel de Pekín decidieron nombrar a un portavoz para trasladar así sus quejas por el caos informativo.