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La historia de Francesco Lentini, el hombre que vivió con tres piernas y dos penes

Ser un “fenómeno para la ciencia” le hizo pasar toda su vida en un circo, donde consiguió el cariño de una gran cantidad de gente

Lentini contaba con un cuarto pie que sobresalía de esa pierna adicional, dieciséis dedos de los piés, dos penes y sus correspondientes testículos
Lentini contaba con un cuarto pie que sobresalía de esa pierna adicional, dieciséis dedos de los piés, dos penes y sus correspondientes testículos FOTO: La Razón (Custom Credit)

Corría el año 1889 cuando un niño “muy especial” nació en la región de Siracusa, dentro de Sicilia (Italia). Su madre esperaba gemelos, pero el parto se complicó. Por sorpresa para todos, solo nació un niño, pero también “parte” del otro (el cual no llegó a formarse). Se trataba de un fenómeno para la ciencia el nacer con esas características, pues Francesco Lentini tuvo tres piernas y dos genitales.

Además, contaba con un cuarto pie que sobresalía de esa pierna adicional, dieciséis dedos de los piés, dos penes y sus correspondientes testículos, que también eran completamente funcionales. Pasó parte de su vida en circo, ya que para la época, era un “fenómeno”, algo no común. Los médicos se plantearon extirparle esa pierna de más, pero estaba completamente pegada a su espina dorsal y podrían dejarlo paralizado de por vida. Tampoco existía el equipo médico necesario para poder realizar la operación, por lo que no se atrevieron.

Tuvo una infancia complicada, pues sus padres se negaron a criarlo debido a su apariencia y lo regalaron a una de sus tías, la cual lo acabaría mandando a un internado para gente con capacidades distintas. Allí, aprendió a correr, patinar, montar a caballo y nadar. Pese a que le causó fuertes dolores y algunos problemas, el no consideró su apariencia como algo que le impidiera hacer una vida normal, pues sabía que había personas con disfunciones peores que él.

Con ocho años recién cumplidos, viajó a Estados Unidos, donde comenzó a trabajar en las carpas, conquistando a las masas por su gran carisma. Su carácter le conseguía ganarse a la gente, y tampoco dudaba, años más adelante cuando comenzó a dar entrevistas, en hablar de su vida sexual. Él confesaba que no tuvo una actividad sexual escasa, y que se aprovechaba de ese doble genital.

Se casó con Theresa Murray, con la que tuvo cuatro hijos totalmente sanos. Tuvo una larga vida y falleció a la edad de 77 años en 1966 en Estados Unidos.