Las FARC noquean el proceso de paz

El presidente de Colombia, Juan Manuel Santos
El presidente de Colombia, Juan Manuel Santos

Santos reanuda los bombardeos contra la narcoguerrilla tras la muerte de once soldados. El ataque pone en peligro las negociaciones con el Gobierno en La Habana.

Ya lo dijo el presidente, Juan Manuel Santos, cuando era ministro de Defensa: «Con la serpiente» –en referencia a la guerrilla– «nunca te puedes fiar». De hecho, hace tan sólo unos días, en una entrevista con LA RAZÓN, confirmaba sus temores de que las FARC volvieran a mostrar su lado más brutal en cualquier momento e hicieran peligrar el proceso de paz. Ayer se cumplieron los peores augurios y la serpiente volvió a mostrar su veneno. La tregua saltó por los aires, fue violada, en la noche del pasado martes. Un enfrentamiento en la región sur de Colombia dejó once militares muertos y al menos 16 heridos, en un ataque de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia.

El hecho se produjo en medio de un periodo de cese a las hostilidades que decretaron las FARC a mediados de diciembre y días después de que el presidente Santos renovase por un mes la suspensión de bombardeos contra campamentos del grupo rebelde. Por momentos, parecía que avanzaba a buen paso el proceso de paz que se cocina en Cuba.

El ataque, que se registró en el departamento del Cauca, se produjo cuando los soldados realizaban operaciones en la zona en la que tiene fuerte presencia las FARC. «Fueron atacados con artefactos explosivos, granadas y armas de fuego, presentándose el asesinato de un suboficial y nueve soldados profesionales», precisó un comunicado del Ejército. El general Mario Valencia, comandante de la III División del Ejército, confirmó además que en el ataque murió uno de los guerrilleros. El ministro del Interior, Juan Fernando Cristo, reprochó a las FARC su acción: «De ninguna manera se puede aceptar que se utilice un hecho de estas dimensiones para pretender presionar un cese bilateral al fuego», subrayó Cristo, quien recuerda que Colombia «sigue en conflicto».

Minutos después de producirse, el ataque fue confirmado también por Santos en su cuenta de Twitter en un mensaje en el que lamentó la muerte de los soldados. Como respuesta, el senador y ex presidente Álvaro Uribe Vélez envió un comunicado al presidente: «Santos, no nos engañe más por favor. No justifique el asesinato de nuestros soldados con el cuento de la guerra que quiere terminar’».

Finalmente, Santos levantó la orden de suspender los bombardeos contra las FARC. El presidente señaló que el suceso es producto de «un ataque deliberado, no fortuito de las FARC, lo que implica una clara ruptura de la promesa de cese al fuego unilateral», que la guerrilla inició en diciembre.

Por su parte, la narcoguerrilla lamentó la muerte de los diez militares y llamó al Gobierno de Santos a aceptar una tregua bilateral mientras ambas partes negocian la paz en Cuba. «Manifestamos nuestra preocupación por los hechos que han reportado de nuevos combates en el Cauca. A todas luces esto tiene su causa en esa incoherencia del Gobierno de ordenar ataques contra una guerrilla en tregua» desde diciembre, dijo a la Prensa el comandante guerrillero Pastor Alape en La Habana. «Señor presidente Santos, la tregua bilateral es urgente», dijo, insistiendo en que «no se explica que en medio del proceso en el que la guerrilla decreta una tregua se desarrollen operativos contra ella».

Mientras, la pregunta que todos se hacen es qué pasará ahora en Colombia. Las evidencias indican que se trató de un ataque planeado que viola abiertamente la tregua anunciada en diciembre y que, hasta ahora, con varias muertes en enfrentamientos, se había mantenido. Se espera que las dos partes hagan los máximos esfuerzos para que la cuerda no se rompa. Se trata de uno de los momentos más complicados de los diálogos de paz, mucho más en una etapa en la que se han logrado avances nunca antes vistos. Otra cosa será alto al fuego. El ex comandante de las Fuerzas Armadas general Harold Bedoya afirmó que los bombardeos y el poder de fuego aéreo de las autoridades había logrado sacar a las FARC de sus zonas estratégicas, a las que regresaron ayer «con la tranquilidad de que no los van a atacar». Bedoya dijo que zonas como el Cauca son de difícil acceso y es casi imposible llegar a los campamentos guerrilleros sin tener un ataque aéreo previo. La pelota está el tejado de Santos, quien de nuevo se encuentra solo ante una encrucijada. Anoche, había convocado un consejo de seguridad extraordinario con toda la cúpula militar para decidir la respuesta.