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Un atentado yihadista al estilo de París golpea el corazón de Israel

Un árabe israelí vestido de negro abre fuego contra los clientes de una terraza del centro de Tel Aviv y asesina a dos inocentes. La Policía inicia una operación de caza y captura del asaltante fugado

  • Agentes de policía israelíes en el lugar donde se ha producido un tiroteo en Tel Aviv,
    Agentes de policía israelíes en el lugar donde se ha producido un tiroteo en Tel Aviv,
Jerusalén.

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02 de enero de 2016. 02:40h

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Jerusalén. 1/1/2016

Uno de los puntos más céntricos de la ciudad israelí de Tel Aviv, la calle Dizengoff, fue ayer escenario de un ataque yihadista que terminó con el cruento saldo de dos civiles muertos y seis heridos, dos de ellos en estado grave. Uno de los muertos fue Alon Bakal, de 26 años, director del pub cuyos comensales fueron atacados. Desde el primer momento, la Policía advirtió de que «todas las opciones estaban siendo investigadas», pero horas más tarde se confirmó que se trataba de un atentado terrorista, cuyo responsable era un árabe israelí. La revelación revistió un aspecto especialmente dramático: quien identificó al atacante fue su propio padre, al publicarse las imágenes captadas por las cámaras de seguridad en la zona del atentado, en las que se le veía a cara descubierta, aunque con unas gafas grandes, antes de empezar a disparar. El progenitor llamó a la Policía y afirmó: «Es mi hijo, actuó bajo incitación islamista». Se trata, al parecer, de una familia en la zona de Wadi Ara. Cabe recordar que ya ha habido diferentes casos de ciudadanos árabes de Israel involucrados en intentos de sumarse al Estado Islámico (EI). Aproximadamente 40 de ellos intentaron cruzar a Siria a través de Turquía. Y la Policía investiga caso por caso. La fascinación radical a la que están expuestos algunos árabes israelíes está vinculada en la mayoría de los casos al Movimiento Islámico, que recientemente fue declarado ilegal. Yaron Blum, ex oficial en el Shin Bet, consideró ayer durante una entrevista a la radio pública israelí que «esta persona parece haber tratado de imitar el modus operandi de los terroristas que actuaron en los atentados del Daesh en Europa. Parece que los ha estudiado bien».

Desde Hamas, Mushir el Masri, una de las principales figuras de la organización islamista en la franja de Gaza, alertó de que el ataque de Tel Aviv en Año Nuevo «es una una señal clara de que la resistencia puede atacar en todo el territorio de la entidad israelí» y que «todos los esfuerzos de romper la intifada actual son infructuosos». Cabe recordar que esta semana fuentes de Hamas comunicaron a medios árabes que reanudarán los atentados suicidas en territorio de Israel. Al respecto, Mushir el Masri dijo que «todas las opciones están abiertas». El Masri no reivindicó el atentado de ayer, pero se felicitó por su ejecución.

Todo comenzó a primera hora de la tarde. Numerosos jóvenes estaban sentados en la terraza de la cafetería Hasimta en el número 118 de la calle Dizengoff, cuando súbitamente un hombre irrumpió en la calzada, vestido de negro y gris con la cara cubierta, abriendo fuego de forma indiscriminada con un arma automática que llevaba consigo.

«Disparaba sin cesar», dijo luego un testigo presencial. «Primero era a tiros puntuales y luego en automático», aseguró otro. «Oí por lo menos quince disparos», relató un tercero a los medios locales. Y varios confirmaron que el hombre, corpulento, que estimaron que tendría entre 20 ó 30 años, no dijo nada mientras abría fuego, sino que simplemente continuaba disparando, hasta que huyó corriendo del lugar. Al cierre de esta edición, todavía no había sido encontrado. La Policía de Tel Aviv pidió a los habitantes de la capital económica estar «muy alerta, muy atentos», recalcando que «esto aún no ha terminado».

Yehuda Dahan, jefe del distrito de Tel Aviv en la Policía, precisó que «esto fue un evento grave y complejo» y recalcó que «nuestra misión principal ahora es llegar al individuo que cometió este tiroteo». Si bien pidió a la gente andar con mucho cuidado, aclaró que «no estamos exhortando a la gente a encerrarse en sus casas ni dejar de salir». Los viernes de noche suelen ser veladas de salidas y diversión en Tel Aviv, pero ayer en las calles del centro donde se produjo el atentado se veían más que nada numerosos soldados y policías. En las zonas aledañas se produjeron redadas y rastreos en cada edificio.

Pocas horas después del ataque, fueron difundidas imágenes captadas por cámaras de seguridad en la zona del ataque. Una de las cámaras registró claramente al atacante cuando, aún con la cara descubierta, parecía hacer compras en un pequeño supermercado. Luego se veía como se dirigía a los camiones de alimentos de la entrada, apoyaba su bolso y sacaba algo de su interior. Segundos después, quedó claro que lo que había sacado era un arma automática, porque ahí, ya con la cara tapada, sale a la calle y comienza a disparar de forma indiscriminada. Otra cámara en el pub de al lado de Hasimta muestra claramente a la gente sentada y cómo de pronto oyen los disparos y corren hacia dentro para salvarse. En una esquina de la imagen se puede apreciar al hombre disparando. Las imágenes dejan claro que se trata de una sola persona que actúa con sangre fría, no sólo porque anteriormente a la matanza compra y pesa un producto en el supermercado con total naturalidad, sabiendo que segundos después iría a matar, sino por la forma en que abre fuego parado en seco en la acera.

Los técnicos de la Policía israelí que llegaron al lugar y recabaron todas las pruebas necesarias para la investigación confirmaron que había impactos de balas en diferentes puntos del lugar, lo cual indicaba que el atacante había disparado sin distinción en todas direcciones. En la mochila del asaltante se habría encontrado un ejemplar del Corán, según informaron algunos medios locales. El atentado se produce en medio de una oleada de ataques antiisraelíes que han marcado 2015 y una fuerte amenaza yihadista.

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