Guerra en Ucrania
Rusia condena los ataques ucranianos en el mar Negro y asegura que dificultan "los esfuerzos para la paz"
La ofensiva ucraniana ha afectado a dos petroleros sospechosos de formar parte de la flota en la sombra de Rusia, y el remolcador de la empresa de hidrocarburos Consorcio del Oleoducto del Caspio
El Ministerio de Asuntos Exteriores ruso ha condenado este domingo los recientes ataques con drones marítimos ucranianos contra buques que se dirigían a Rusia y contra la empresa de hidrocarburos Consorcio del Oleoducto del Caspio (CPC), que, destaca Moscú, cuenta con participación de Kazajistán, Estados Unidos y varios países europeos occidentales.
Según recoge Europa Press, la portavoz del Ministerio, Maria Zajarova, se ha referido a los ataques contra los petroleros 'Virat' y 'Kairos', ambos con bandera de Gambia, pero considerados parte de la "flota en la sombra" rusa de transporte de crudo, y al ataque contra el remolcador VPU-2, propiedad de la CPC. "Los servicios de seguridad del régimen de Kiev han reconocido su implicación en estos ataques publicando pruebas en vídeo de estos ataques terroristas en medios ucranianos", ha señalado Zajarova en un comunicado oficial.
Además, ha recordado que se trata de la tercera "agresión" contra el CPC y ha destacado que el Gobierno de Kazajistán ha expresado su protesta por lo sucedido. "La infraestructura civil de energía atacada desempeña una función vital para garantizar la seguridad energética global y no ha sido objeto de ninguna restricción o limitación internacional", según Zajarova, que vincula estos ataques con los casos de corrupción que afectan al Gobierno ucraniano y un intento de "mostrar más supuestas victorias" y "dificultar los esfuerzos internacionales en marcha para lograr una paz sostenible".
En esa misma línea, el ministro de Exteriores ruso, Sergei Lavrov, ha afirmado en una entrevista en la cadena VGTRK que Europa se ha quedado al margen de las negociaciones en marcha por su rechazo a la propuesta estadounidense. "Europa no se sumó al acuerdo de febrero de 2014 y no hizo nada cuando la oposición ocupó todos los edificios gubernamentales a la mañana siguiente de la firma del documento. Europa tampoco cumplió los acuerdos de Minsk y también pasó de nuevo en abril de 2022, cuando, a petición de Boris Johnson, se derrumbaron los acuerdos de Estambul con la completa pasividad, si no consentimiento, de Europa", ha argumentado. Ahora, con las negociaciones en marcha desde su apertura el pasado fin de semana en Ginebra "prácticamente no se ha debatido" la posible inclusión de los países europeos en los contactos, ha explicado.