Yon Goicoechea, el preso político español de Maduro

Su esposa pide a Dastis y Zapatero que medien para su liberación

Rosaura Valentini, esposa del preso político Yon Goicoechea
Rosaura Valentini, esposa del preso político Yon Goicoechea

El abogado y político Yon Goicoechea, de 32 años, lleva ocho meses encarcelado en Caracas. Fue detenido por el Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin) y lo mantuvo desaparecido durante 56 horas sin informar a su familia. Le acusaron de portar explosivos para detonar durante una marcha opositora. Su entorno siempre ha sostenido que fue un caso «fabricado» por el Gobierno de Nicolás Maduro para frenar a un rival político, miembro de Voluntad Popular, el partido de Leopoldo López, también preso desde hace tres años. De hecho, un tribunal dictó el pasado diciembre una medida de libertad para que Yon saliera de la sede del Sebin, donde a día de hoy sigue detenido en una celda de 16 metros cuadrados que comparte junto a otros 15 presos en condiciones «espantosas», según denuncia su mujer, Rosaura Valentini, en una entrevista con LA RAZÓN en Madrid.

Goicoechea fue uno de los líderes estudiantiles que en 2007 participó en las manifestaciones para impedir un cambio constitucional que hubiera otorgado a Hugo Chávez plenos poderes. El presidente celebró entonces un referéndum y lo perdió. Un año después, Goicoechea ganó el premio Milton Friedman de la Libertad del Cato Institute por su «papel decisivo» en aquella protesta. Años después se instaló en nuestro país con su esposa, donde tienen familia española, y vivieron en Madrid hasta junio de 2016, cuando decidió regresar a Caracas para unirse a la oposición antichavista. «Sabía que era un riesgo grande, pero aún así quiso dar ese paso», explica Rosaura, que asegura que el Gobierno no quiere liberar a su esposo como represalia ante la negativa del partido Voluntad Popular a sentarse a la mesa del diálogo el año pasado, en la que participaron otros partidos opositores.

Los hijos de Yon son españoles, pero no pueden salir de Venezuela porque necesitan la autorización firmada del padre, a quien no pueden ver. El pasado diciembre, el Gobierno de Mariano Rajoy le otorgó la nacionalidad española a «debido a la persecución política y judicial que padece». Desde entonces, es un preso político español en Venezuela, aunque su mujer prefiere utilizar el término «secuestrado» porque «no existen cargos contra él ni fue acusado por la fiscalía». Rosaura afirma que está encarcelado «injustamente» y así se lo hizo saber el pasado martes al ministro de Exteriores, Alfonso Dastis, a quien le pidió que haga las gestiones diplomáticas oportunas ante el Gobierno de Maduro para que salga en libertad. También se ha entrevistado estos días con Felipe González y José Luis Rodríguez Zapatero, éste último mediador en el conflicto venezolano: «Dastis nos dijo que nuestro caso es una prioridad para el Gobierno de España. El ministro sugirió la vía del diálogo, y nosotros le explicamos que el diálogo no ha dado resultado. El año pasado nos prometieron que mi esposo iba a salir gracias al diálogo y no fue así. Agradecemos las gestiones del presidente Zapatero, pero yo le transmití que la vida de mi esposo corre peligro y le puede suceder cualquier cosa».

Rosaura considera que la mayoría de los venezolanos quiere un cambio de presidente y unas elecciones libres. «La gente quiere comer, medicinas, quiere que se respete la Constitución, pero no tenemos nada de eso», lamenta. Y avisa de que «el Gobierno está proponiendo el enfrentamiento entre los venezolanos, pero nosotros no queremos eso».

El líder estudiantil que plantó cara a Chávez

Yon Goicoechea es miembro de la dirección nacional del partido Voluntad Popular. Desde diciembre de 2016 posee la nacionalidad española. En 2007 fue el principal líder estudiantil en las protestas contra el cambio constitucional que planteó Hugo Chávez. Es uno de los doce dirigentes del partido de Leopoldo López que siguen encarcelados en Venezuela.