Cómo ordenar tu armario en esta cuarentena (y sentirte mejor)

Si tienes el armario a rebosar pero nunca sabes qué ponerte, es la hora de ponerte manos a la obra. El orden hará que te sientas mejor y hasta aumente tu autoestima.

¿Cuántas veces has dicho la frase “no tengo nada que ponerme” y al final acabas vistiéndote con lo primero que tienes a tu alcance? Muchas veces esta duda la origina el exceso desorbitado de ropa, pero muchas otras no tenemos ni idea ni siquiera de lo que hemos comprado porque las baldas de nuestro armario están desordenadas y repletas de ropa arrugada y colocada de cualquier forma.

Ahora que llega la primavera, nuestra mente y cuerpo experimentan el deseo de cambiar y el sentimiento de empezar nuevas oportunidades y más ahora no podemos salir de casa. Cuando el caos empieza a abrumar, nacen las ganas de organizar.

Este es un gran momento para hacer el cambio de armario estacional y también para sentirnos más felices. Pensad por un lado que cuando termine la cuarentena no usaremos más los jerseys de lana gorda, pero también que mantener ahora mismo el orden es fundamental para mejorar nuestro estado de ánimo.

En plena cuarentena, con las semanas que empiezan a acumularse, levantarse día tras día en un ambiente abarrotado de cosas no solamente incita al desánimo sino que nos impide pensar con claridad. El caos sostenido produce malestar a nivel psicológico, ya que es un disparador de la ansiedad y el estrés. Y ahora que estamos enclaustrados en casa, este sentimiento además de culpa creciente, nos puede acarrear un amplio abanico de dolencias físicas como cansancio, problemas gastrointestinales, dermatológicos o dolores musculares.

Está demostrado además que las personas tenemos intrínseco el concepto de hogar psicológico: nuestra casa (y más nuestro dormitorio) es un estado emocional que nos acompaña.

Nuestra habitación es uno de los lugares más íntimos de todo el hogar, y vivir con un armario desordenado, con la ropa tirada por las sillas o por el suelo, puede ponerte de mal humor ya desde que te levantas y producir sensación de agobio. Sin embargo, saber donde tenemos todas nuestras prendas predispone de manera psicológica el arreglarse más (aunque sea con un chándal cómodo pero limpio). Esta vida saludable puede incluso protegernos frente a ciertas enfermedades más probables cuando nuestro sistema inmunológico está debilitado.

Para hacer el cambio de armario es necesario seguir pautas/Foto: Sandra R. Poveda
Para hacer el cambio de armario es necesario seguir pautas/Foto: Sandra R. Poveda

Los motivos de Marie Kondo

Si aún necesitas más razones para vencer la pereza que supone el ponerse a limpiar un armario, la famosa Marie Kondo te los resume:

- Aumenta la capacidad de concentración porque al tener todo en sus sitio nos podemos centrar en lo que estamos haciendo en ese instante y ser más productivos.

- Mejora la autoestima el saber que tenemos en orden nuestras cosas y podemos trabajar por nuestro bienestar

- Es un ahorro económico el saber qué cosas tenemos y cuáles nos hacen falta. También se pueden vender las prendas innecesarias.

- Tomar las riendas de nuestro armario nos da sensación de control de nuestra propia vida (ahora que tenemos tan poco, se agradece).

Los armarios pequeños también deben estar ordenados
Los armarios pequeños también deben estar ordenadosAmazon

Tips para ordenar el armario

- Mentalízate. Piensa que cuanto más orden, más espacio vas a lograr.

- Pon música animada. Antes de abrir las puertas de tu armario, este plus de energía hará que disfrutes más de la tarea.

- Haz la cama. Vas a sacar muchas prendas. Para doblar camisetas y emparejar calcetines, mejor hacerlo sobre una superficie amplia y lisa que no sobre un barullo de sábanas y mantas.

- Quita todas las prendas que tienes por el suelo o por las sillas y échalas a planchar o lavar. Simplemente este gesto, hará que tu habitación parezca más recogida y te den ganas de continuar.

- En marcha con el decluttering. Este término significa deshacerse de aquello que ya no se utiliza. Mantener en el armario ese vaquero que ya no nos entra nos deprime cada vez que lo vemos. A veces la ropa se mantiene porque la tenemos ligadas a un recuerdo: dónalas o véndelas. Este beneficio será superior a las ventajas que sientas por mantenerla.

- ¿Quieres saber cómo eliminar todos los “por si”? Ahí entra ese gorro por si un día llueve, una bota de charol por si algún día me pongo un disfraz… la regla es fácil: Si no te la has puesto en doce meses, fuera del armario.

- Organiza las prendas por categorías. Por ejemplo: camisetas de manga corta, manga larga, camisas, abrigos, vestidos…

- Vamos con los colores. Ordenar dentro de cada categoría por color parece obsesivo pero en realidad no lo es. Es tiempo que has ganado a la hora de elegir qué ponerte y qué prendas combinas.

- Tener la mayor cantidad de prendas superiores colgadas hará que sea más fácil mantener el orden y ver lo que tenemos. Usa siempre una prenda por percha.

- Asigna a cada prenda un lugar. Es mejor guardar toda la ropa interior junta que no desperdigarla por diversos cajones: uno de color, otra de deporte junto a las mallas del gimnasio, otra más vieja…

- Limpia el armario. La ropa guardada puede haber cogido olores o encontrarse en mal estado. Antes de colocar las prendas más primaverales es conveniente lavarlas (muchas veces se conservan en bolsas con bolitas de alcanfor), además de quitar el polvo de baldas y cajones.

- Si no tienes mucho espacio, una de las claves es aprovechar los espacios verticales con toalleros, percheros y ganchos en las paredes o detrás de las puertas.

- Saca los zapatos de las cajas de cartón porque lo que no se ve no existe.

- Por el mismo motivo, coloca bolsos y carteras a la vista, nada de guardar uno dentro de otro porque sólo conseguirás que te olvides de lo que tienes.

- Limita tu armario a la ropa que esté lista para usar. Siempre tenemos algunas prendas a las que le faltan botones, cremalleras o coger un dobladillo. Separa este tipo de ropa y guárdala en otro lugar para cuando podamos salir y llevarla a arreglar.