Dieta para perder peso este verano sin contar calorías

Todos los nutricionistas coinciden.

Una dieta con afrodisíacos que ayuda a adelgazar y a estar más felices

Pongamos los puntos sobre las íes. ¿Qué es la dieta? La dieta es un conjunto de sustancias que ingerimos para sobrevivir, dicen la dietista nutricionista Victoria Lozada y el psicólogo sanitario y terapeuta Carlos Moratilla en su libro Por qué comes como comes. Y se refieren a las dietas milagro como “dietas de paso” por la imposibilidad de ser llevadas a cabo durante un periodo de tiempo prolongado. “Llevo años en el mundo de la nutrición y me da pena ver como cada año hay una nueva dieta de moda, una nueva “luz” para millones de personas que están desesperadas con su peso”, dice a este respecto la dietista- nutricionista Fran Sabal en su libro Nutrición Emocional (del que ya te hemos hablado en esta cabecera). Con todo y con ello llegamos a una primera conclusión: las dietas milagro no funcionan a largo plazo y el término dieta ha de aludir, sencillamente, a la manera que tenemos de alimentarnos. Así las cosas, tengámoslo claro: comer sano no es estar a dieta. Las restricciones carecen de sentido.

¿No tenemos que contar calorías?

La respuesta de todos los expertos a esta pregunta es sencilla: las calorías no son lo más importante. La dietista-nutricionista Griselda Herrero y la psicóloga Cristina Andrades, explican en su libro Diario saludable desde la psiconutrición que un producto de alta densidad calórica es el que tiene más de 225 kilocalorías por 100 gramos de producto. Las expertas aseguran que aunque las calorías no son lo importante, hay que considerar si estamos ante un producto de alta densidad calórica sin tener en cuenta alimentos como los frutos secos, el aceite, el aguacate o el arroz, por ejemplo, que son de mayor densidad calórica pero saludables. Y es que esto último es lo importante.

“Que tu alimento sea tu medicina y tu medicina tu alimento”, decía Hipócrates. “Creo que aún más importante que las calorías es la calidad alimentaria. Por ejemplo, los refrescos light no tienen calorías, ¿los hace esto buenos para nuestro cuerpo y salud? Claro que no, son unas bombas químicas que nos dañan. Además, contar calorías te puede suponer un estrés extra y ya sabes qué sucede cuando nos estresamos”, asegura Sabal. Y se refiere al hecho de que ante escenarios de estrés el cortisol se dispara y tendemos a ganar peso. Además, cuanto más nos prohibamos un alimento, mayor será nuestro deseo. “No hay un solo órgano que cuente calorías en nuestro cuerpo, no somos coches: ponme tanta gasolina que voy a gastar tantas calorías por kilómetro”, sostiene la entrenadora personal y youtuber Andi Villalobos de Villalobos Fit. Nuestro organismo no funciona así. Y demuestra de esta forma que tampoco en el ámbito del fitness las calorías importan. “Son miles los estudios en los que se ve que seguir una dieta muy baja en calorías sí que lleva a una pérdida de peso significativa pero también a una disminución de la masa muscular y, sobre todo, que luego se recupera toda la grasa que se perdió en un inicio”, aclaran Victoria Lozada y Carlos Moratilla.

¿Si no me fijo en las calorías, cómo puedo perder peso?

Por suerte, no tenemos que ser meras calculadoras humanas. Solo debemos poner bien la mesa. Así lo metaforiza la dietista- nutricionista Blanca García- Orea. Y con “mesa” se refiere a nuestra microbiota, esto es, al conjunto de microorganismos (buenos y malos) que habitan en nuestro intestino. Lo que antes llamábamos “flora intestinal”.

Stories de Blanca García- OreaInstagram

Las bacterias buenas comen cosas buenas y las malas cosas malas. Es así de fácil. “Los únicos que adelgazan con dietas restrictivas en frutas, legumbres y verduras son tus bacterias buenas, no tú”, señaló hace tiempo en Instagram Stories la madrileña. Fíjate en la siguiente imagen.

Stories de Blanca García- OreaInstagram

Como ves, cuando hacemos una dieta restrictiva, las bacterias malas tratan de absorber kilocalorías de todo cuanto comamos. Por eso, quienes no siguen una dieta variada tienden a acumular más grasa.

Stories de Blanca García- OreaInstagram

El alimento favorito de las bacterias malas es el azúcar. Además, cuanto más les des, más te pedirán. ¿Qué ocurrirá con las bacterias buenas? Que tendrán que luchar, como dice Blanca García- Orea, por su supervivencia. Así pues, contar calorías no ayuda pero limitar el consumo de azúcar no solo lo hace sino que es fundamental. Por eso, hemos llegado a la conclusión de que:

  • Las dietas milagro no sirven de nada.
  • Comer sano no es estar a dieta.
  • Nuestro organismo no es una calculadora de calorías.
  • Cuanto más variada sea nuestra dieta menos grasa acumularemos.
  • El azúcar tira por tierra todo el esfuerzo de nuestras bacterias buenas y su consumo en exceso solo acarrea problemas de salud.

¿Qué hacemos este verano para perder peso?

Priorizar el consumo de frutas, verduras, hortalizas, legumbres, cereales integrales, proteínas de calidad y agua, hacer ejercicio físico y sobre todo ¡saborear, disfrutar y comer sin culpa!