Cómo salir airoso de una cita desastrosa

Hay muchos consejos de cómo comportarse en una primera cita, pero ¿qué pasa si las cosas no son como esperabas?. Estas son las mejores reglas para terminar un des- encuentro con dignidad.

Las citas muchas veces no son tan idílicas como la de la foto, pero tampoco se tienen que convertir en pesadillas que nos marquen para siempre.
17 ENERO 2021;POLUCIÓN;TEMPORAL;CIRCULACIÓN
Jesús Hellín   / Europa Press
18/01/2021
Las citas muchas veces no son tan idílicas como la de la foto, pero tampoco se tienen que convertir en pesadillas que nos marquen para siempre. 17 ENERO 2021;POLUCIÓN;TEMPORAL;CIRCULACIÓN Jesús Hellín / Europa Press 18/01/2021Jesús Hellín Europa Press

Las reglas de las buenas citas no se refieren solo a lo que es correcto hacer, sino también a lo que se debería evitar absolutamente. De hecho, hay factores como la educación que no deberían olvidarse, tanto si el encuentro funciona a las mil maravillas como si no encuentras ningún tipo de feeling y solo deseas salir corriendo.

A ver, la decepción y el chasco de quedar con alguien y ver que no es como te esperabas no te lo va a quitar nadie, vamos a dejar las cosas claras. En este tiempo raro que vivimos, atreverse a quedar con alguien que no has visto jamás ya es un paso titánico como para encima tener que descubrir que no tenéis nada en común, es un aburrido o tiene veinte años más que en la foto que te envió.

Que las cosas no vayan bien no es ni siquiera la peor pesadilla en el caso de una primera salida: lo que más tememos, de hecho, es no saber salir de una mala cita. Y esto sobre todo si es la primera. Las excusas que vemos en el cine no suelen ayudar: la gente no es tan buena fingiendo como los actores a la hora de inventar que se te está quemando la casa o tu amiga te necesita.

Así que olvídate de tener llamadas urgentes preestablecidas con amigos, reuniones inesperadas en la cocina, dolores de cabeza o (esto sería para grabarte) ponerte a gritar diciendo “¡¡Dios mío, me están robando la moto!!” antes de salir corriendo.

Si la persona con la que has quedado no cumple con tus expectativas, no esperes a que sea ella la que decida cuando despedirse o lleve a voz cantante. Es mejor seguir el refrán de “más vale una vez rojo que ciento amarillo”. Con educación (siempre) puedes terminar el café e inventar una mentira piadosa si no te atreves a decirle los motivos reales. Ojo, siempre mejor eso que no ofender, aunque sea alguien a quien no deseas volver a ver en tu vida. ¿Para qué hacer daño a alguien diciéndole aburrido, viejo, feo..? No sabes cómo está la autoestima de esa otra persona, ni el daño que tus palabras le pueden llegar a hacer. Nunca hay que hacer que los demás se sientan incómodos como respuesta a nuestra propia decepción.

Sé siempre tú mismo, sincero y gracioso. Puede que no conozcas a tu media naranja, ni a tu ligue de esa noche, pero quién sabe si esa persona puede convertirse en tu amiga o en alguien que te puede ser de utilidad en algún futuro. O simplemente haber visto una buena película en el cine con alguien, sin más. Hay planes peores como estar aburrido en casa.

Tampoco hay que tener gestos innecesariamente cariñosos que creen la ilusión de próximas reuniones ni hacer preguntas demasiado íntimas que hagan creer a la otra persona que nuestro interés es sincero. No te despidas diciendo “ya te llamaré” si no tienes intención de hacerlo. Si no quieres que esa persona entre en tu vida no le des datos íntimos: una cosa es ser inaccesible y otra que sepa la decoración de la casa de tu madre. Hay que ser siempre educado y amable y no tener prisa por juzgar.

¿Y en el caso de que seamos nosotros los que no cumplimos con la expectativa? Se nota, siempre se nota. En este caso, al igual que el anterior, lo mejor es no alargar un encuentro que ambos sabéis que no tiene salida y terminar pareciendo un paga-fantas desesperado. Recoge tu orgullo, paga el café y dile que ha sido bonito conocerla. O utiliza un toque de auto- ironía para salir indemne. Siempre será mejor eso que estar aguantando mientras tu pareja no para de mirar el móvil o el silencio se prolonga de manera incómoda.

Piénsalo de manera positiva: no todos los partidos se ganan, pero los entrenamientos siempre mejoran.