Cómo ayuda la acupuntura en la ansiedad y depresión durante la pandemia

Por desgracia, tenemos mucho de eso y más aún los sanitarios.

Depresión y ansiedad.
Depresión y ansiedad.Pixabay

Nos sentimos raros, incluso en un buen día. Tenemos la sensación de que no somos nosotros mismos y que, si nos pasan cosas buenas, no pueden disfrutarse plenamente. Eso si tenemos la suerte de que nuestra vida no está arrasada por los efectos colaterales del Covid-19.

La pandemia ha tenido graves consecuencias también para la salud mental y emocional. En la población general, los trastornos de ansiedad, depresión y alteraciones del sueño han aumentado un 20 % en personas sanas.

Y la situación es bastante más grave entre los sanitarios. Según una reciente investigación de la Universidad Complutense de Madrid, el 79,5 % de los profesionales de este sector sufre ansiedad y el 51,1 % tiene depresión. En este escenario, la acupuntura tiene un papel importante en el tratamiento de esos problemas de salud mental como depresión, ansiedad e insomnio, bien sea utilizada sola o como complemento de un tratamiento convencional. Hay investigaciones científicas que así lo avalan.

“Pero seguramente estas cifras son bastante menores que la realidad, porque la mayoría de las personas solo recurre a un profesional de la salud mental cuando ya tiene dificultades importantes para seguir su vida diaria, bien por falta información o lamentablemente por temor al rechazo social”, advierte la doctora Teresa Pascual, experta en acupuntura.

Sin embargo, la salud mental tiene una importancia enorme y es fundamental atenderla y prevenir enfermedades, porque influye y condiciona todos los ámbitos de nuestra vida.

¿Qué papel terapéutico puede tener la acupuntura?

La acupuntura tiene un papel importante en el tratamiento de problemas de salud mental como depresión, ansiedad e insomnio, bien sea utilizada sola o como complemento de tratamiento convencional. Hay investigaciones científicas que lo avalan. En 2019 se publicó en Journal of Clinical Medicine una revisión de estudios con 2268 pacientes, en la que la acupuntura mostró reducciones clínicamente significativas en la gravedad de la depresión.

Respecto a la ansiedad e insomnio, también son varias las investigaciones que arrojan importantes hallazgos clínicos. En un análisis reciente de 2020 con 1108 pacientes se estudió la acción de la acupuntura sobre el sueño. Se constató que el efecto de la acupuntura verdadera era superior a la acupuntura simulada o placebo.

Por otra parte, investigadores de la Universidad de Toronto concluyeron en otro trabajo que “usando solo acupuntura, los pacientes mejoraron el sueño, redujeron significativamente la ansiedad y aumentaron las secreciones endógenas de melatonina”. Este estudio se publicó en el Journal of Neuropsychiatry and Clinical.

Igualmente, en el caso de los veteranos de guerra con trastorno de estrés postraumático, la acupuntura proporcionó un alivio significativo de los problemas de sueño, según un estudio realizado por la Universidad de Emory.

Un tratamiento a largo plazo

Un tratamiento con acupuntura para problemas de salud mental como depresión o ansiedad debe plantearse a medio plazo, aunque en los casos de ansiedad se puede apreciar mejoría antes, a las pocas sesiones.

Igual ocurre con otros tratamientos, todos necesitan un tiempo para restablecer los niveles de neurotransmisores en el cerebro. Así ocurre con la psicoterapia y también con los fármacos antidepresivos. Estos últimos comienzan a hacer efecto a las tres semanas y hay que continuar la pauta al menos tres meses. “Con la acupuntura sucede algo similar, necesita varias sesiones para restablecer la secreción endógena de neurotransmisores, para recuperar los niveles de serotonina, betaendorfinas, dopamina, etc.

Por otra parte, se conoce que el efecto de la acupuntura es acumulativo, es decir, se mantiene tiempo después de finalizar el tratamiento, a veces meses (también existen estudios bioquímicos sobre este efecto). “No obstante, es aconsejable hacer un cierto tiempo de seguimiento del paciente. En la práctica, mantener durante unos meses (2 o 3) una sesión mensual es lo prudente en estos casos”, concluye la experta.