Carolina Herrera: «Quiero que la mujer vista como lo que es, no como un payaso»

La diseñadora presenta un nuevo libro que homenajea sus 35 años en la industria de la moda.

La diseñadora presenta un nuevo libro que homenajea sus 35 años en la industria de la moda.

La gran dama de la moda venezolana celebra sus siete lustros como diseñadora con la presentación de un lujoso libro, «Carolina Herrera: 35 años de moda», editado por Rizzoli New York. «No quería uno sobre mi vida, sino de mi vida con la moda», explica la diseñadora que vive ajena a las tendencias, a las que considera «uniformes. La moda debe de ser original e indiviual. No hay nada que avejente más que vestirse de joven. Busco vestir a la mujer, como lo que es, no como un payaso. La moda está ideada para agradar a la vista; si te quieres disfrazar, ve al circo», afirma. El volumen recoge la dilatada trayectoria de esta mujer que ha vestido a personajes tan ilustres como Nancy Reagan, Jacqueline Kennedy o Michelle Obama, y a las actrices Nicole Kidman, Angelina Jolie y Penélope Cruz, entre otras.

Ayer, arropada por su marido, el aristócrata venezolano Reinaldo Herrera, su hija Carolina Adriana, la periodista Ana García-Siñeriz, que actuó de maestra de ceremonias, y Marc Puig, presidente ejecutivo del Grupo Puig, recordó, en Madrid, sus comienzos y cómo Diana Vreeland, quien fuera editora de moda de «Harper’s Bazaar» y directora de «Vogue», le quitó de la cabeza la idea de diseñar telas. «Había cumplido cuarenta años y sentía la necesidad de hacer algo diferente. Pensé en esa posibilidad. Pero cuando se lo comenté a Diana me dijo que era una “idea aburrida’’ y me animó a lanzar mi primera colección. ‘‘Tienes un ojo especial para ello’’. Y me convenció. Eso y contar con el beneplácito de mi marido. Y así, en abril de 1981, saqué mi primera colección. Mi preferida. Está siempre en mi corazón, aunque fue la más compleja. No tenía ni idea de lo que estaba haciendo ni de lo que iba a ocurrir. Cuando empiezas un proyecto, no sabes hasta dónde puedes llegar», asegura.

A sus 77 años, luce impecable. Sabe que vestir bien «da poder y que con un bonito vestido se llega más a la gente». Es sofisticada y elegante, «así quiero que me recuerden... Y con mi camisa blanca, que me divierte. Para mí es casi una cuestión de seguridad, pero no vivo en una camisa blanca», cuenta entre risas. Treinta y cinco años después, su firma es un referente de lujo y exclusividad. Sus colecciones se presentan en las pasarelas más importantes y sus diseños se lucen en las grandes alfombras rojas. «Me siento muy orgullosa cuando veo a una mujer vestida de Carolina Herrera», afirma. Anna Wintour, editora de «Vogue», relata en su libro que «si necesitamos que alguien se sienta especialmente glamuroso en estas páginas, recurrimos a Herrera, porque ella representa el poder y el positivismo del estilo de moda americana».

Un atelier propio

Alcanzó el olimpo del diseño con la creación del vestido de novia de Caroline Kennedy, «fue uno de los momentos más gratificantes de mi profesión. Era amiga de su madre, Jacqueline, que me sirvió muchas veces de inspiración. Un día me llamó y me dijo que su hija se casaba y quería que yo le diseñara el vestido, pero ella no quería involucrarse. Quería que su hija tomara sus propias decisiones. No lo vio hasta el día del enlace», recuerda. Y es de las pocas diseñadoras en América que tienen su propio atelier: «Se trata de algo básico. Mi regla número uno es que un vestido debe ser bonito por fuera y por dentro. Tener mi propio atelier hace que pueda cuidar el mínimo detalle».