Política

Andalucía

80,69 euros

La presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz / Foto: Efe
La presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz / Foto: Efelarazon

Se dice, con importante dosis de mala baba, que la prueba del amor que profesa el socialismo a los pobres es que los multiplica allá donde manda. Es aforismo, desde luego, aplicable a una Andalucía que lleva padecidos cuatro decenios de gobiernos del PSOE e idéntico periodo alejándose de los estándares socioeconómicos nacionales (también europeos, pese a la convergencia de España con lo más boyante de la membresía comunitaria). Empobreciéndose sus ciudadanos, o sea, porque es éste concepto relativo y siempre aplicable en comparación con los demás. Quizás por ello se haya instaurado aquí algo parecido a una devoción por la menesterosidad que nuestros candidatos del 2D han llevado hasta el paroxismo de unas declaraciones de bienes poco creíbles, por lo exiguas. Malvive Susana Díaz, o eso asegura la doña, con 80,69 raquíticos euros de saldo en su única cuenta corriente y sin otro patrimonio que el pisito trianero que comparte con su esposo, al que definió como «tieso» en sede parlamentaria. A ver, ¿así administra esta señora su economía doméstica? Va para veinte años, desde recién superada la pubertad, que la presidenta encadena cargos públicos en los que el salario multiplica por varias unidades el promedio de lo que perciben los trabajadores por cuenta ajena andaluces, pero entraría en números rojos en cuanto una caries la obligase a pasar por el dentista. ¿Cómo diantre pretende que subsista una familia de cuatro con un sueldo que es tres veces inferior al suyo? Será que el presupuesto billonario de la Junta, es decir, lo maneja alguien sin la menor capacidad para el ahorro ni para una elemental previsión de gastos. Es evidente que no nos gobiernan los mejores; no, al menos, los intelectos mejor dotados para hacer que cuadren los números. Ni los mejor dotados para... en fin.