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«Como asesor, me atacan; si doy un paso más en política, me entierran»

Admite que se ha sentido «perseguido y atacado» por la oposición a Zoido, pero defiende su trabajo: «No sé si es por mi condición de ser gitano o popular»

Manuel Olmedo
Manuel Olmedo

sevilla- Su rostro transmite tristeza, pero también agotamiento. Todo el mundo lo conoce. Un grupo de ancianas le detiene y le besa. Cruza la calle y saluda uno a uno a los empleados del distrito Cerro-Amate hasta llegar a su despacho. Es grande, pero modesto. Una limpiadora hace su trabajo sin molestar; la puerta, siempre abierta. Ha costado concertar la entrevista entre reunión y reunión, pero Juan José Cortés nunca dice «no». «Me gusta implicarme en las cosas», dice justo tras atender una llamada. Los trabajadores de Hytasal quieren «que les eche un cable». Y lo intentará.

–Se cumple un año de su nombramiento, ¿cómo está Sevilla?

–Los recursos al servicio de los barrios nunca han sido suficientes. Yo le pediría a las administraciones más recursos que vayan directamente a la población. La gente está pasando hambre. Aquí, en este distrito, se ha hecho un reparto de alimentos, se ha puesto a disposición de los más necesitados material escolar, se han hecho campañas para mantener un economato y se está intentando crear una cocina solidaria. La gente se apaña con lo poquito que tiene. Para salir de la crisis hay que pagar un precio y ahora estamos empezando a asumirlo.

–Cuando fue nombrado dijo que desde dentro podría «llegar más lejos», ¿lo ha logrado?

–Ahora tengo trato directo con todos los delegados y concejales. Lo que no entiendo es que la oposición no quiera a uno de los nuestros dentro del equipo de Gobierno, cuando debería ser al contrario.

–¿Qué se ha hecho en un año?

–Hemos solucionado un tema como la regulación de los mercadillos, que llevaba más de quince años coleando, estamos inmersos en la solución de las 504 viviendas de Los Pajaritos y esperamos entregar las primeras antes de final de 2013 y se ha hecho una actuación de limpieza en el Vacie, porque otra cosa no se puede hacer y quien diga lo contrario es porque no lo conoce. Sería ideal hacer unas viviendas, pero no hay recursos. Si la Junta se comprometiera, el problema estaría resuelto.

–Desde Asuntos Sociales dicen que no ha aparecido por allí...

–Yo he atendido a gente de El Vacie aquí, en mi despacho. He ayudado a personas con problemas económicos, sin trabajo y con familia en prisión. Son actuaciones mías, personales, que yo no debería hacer porque no es mi trabajo, pero a mí me vienen a buscar y yo lo hago con gusto. Nadie de El Vacie se ha dirigido a mí. Yo no soy un trabajador social. Ahora bien, estoy dispuesto a reunirme cuando sea porque lo que sí tengo es total disponibilidad.

–Con los recortes, el Ayuntamiento ha dejado a jornada parcial a los trabajadores sociales...

–La gente no sabe que esos recortes proceden de la Junta, ¿por qué los socialistas no se lo reclaman a Griñán y sí a Juan Ignacio?

–Se ha criticado mucho su sueldo: 36.000 euros anuales.

–Mi nómina de este mes es de 1.600 euros. Si tengo que gastar 500 euros en gasolina –va y viene a diario a Huelva–, me quedan 1.100 euros. No entiendo esos ataques. Aquí ha habido gente de IU cobrando 70.000 euros y nadie ha dicho nada. No sé cuánto cobrará Valderas, pero será un pellizco.

–¿Se ha sentido perseguido?

–Estos señores que me critican no me conocen de nada, los que saben cómo soy son mi familia y mis amigos. No le he hecho daño a nadie, al revés, la gente está contenta con lo que se está haciendo dentro de las posibilidades que ofrece mi cargo, que son limitadas. A veces tienes que delegar a otras delegaciones. No tengo recursos como puede tener la Junta o un director de Área, dependo de terceras personas. Y siempre he sido un hombre de paz, de consenso. No soy un político. Sevilla es la capital del sueño de cualquier andaluz. No entiendo que haya esa manía persecutoria contra mí. Muchas veces me he sentido perseguido y maltratado. No sé si es por mi condición de ser gitano o por mi popularidad, no lo sé. La mejor forma de hacerse respetar es respetando a los demás.

–¿Le ha pasado factura vincularse al PP?

–Si mañana alguien del PP se marcha a IU, ¿lo matamos por eso? Ésa es la grandeza de la democracia. El PP me apoyó en mi lucha por la Justicia, algo que no hizo IU en el Parlamento. Y encima, nos ofendieron. No atacaré a nadie, pero me defenderé, seguro.

–¿Cómo es un desalojo?

–Uno puede estar sin comer y sin algunos lujos, pero sin una casa es lo último. Yo me he encontrado aquí con el caso de un matrimonio que ha estado con una habitación alquilada y ya no tenían para pagarla. Y me han entrado ganas de llevarlos a mi casa. Muchas veces he llegado a pensar «yo con esto no puedo». Yo me implico mucho, incluso he llegado a dar dinero. Tener 20 ó 30 euros en la cartera y decir «hoy tus hijos van a comer». Eso lo he hecho yo, pero es cosa mía.

–¿Qué opina de programas como «Palabra de Gitano»?

–Desvirtúan mucho la realidad. Si tenemos que difundir la cultura gitana, el mejor medio es a través de Educación. Yo estaría muy agradecido a la Junta si en el programa incluyera como asignatura opcional la lengua gitana. Sería una de mis demandas.

–Si tuviera el respaldo necesario, ¿daría un paso más?

–Sin dar pasos, fíjate cómo me atacan. Si lo doy, me entierran. Ya estoy condenado en vida por la pena que tengo encima, que me dejen tranquilo. Si algún día creyese necesario dar un paso más para ayudar a otros, lo daría. La política es muy sacrificada, aunque no estaría mal luchar por mi gente.

–¿Cómo valora los cambios en la Justicia?

–Que tomen en cuenta la cadena perpetua es un paso, el endurecimiento de las penas, la interconexión entre juzgados, la alerta para la búsqueda de los menores desde el minuto uno.... Esta lucha no tiene que terminar nunca. Pero a veces te quemas, yo estoy muy quemado... He luchado y ha sido una lucha muy intensa, muy dura, con un dolor muy fuerte. A veces me han dado ganas de tirar la toalla, pero gracias al empuje a ese algo que está ahí he seguido y seguiré.