Díaz se esfuerza en ocultar la falta de compromisos del Consejo de Ministros

Insiste ante el Comité Director del PSOE andaluz en la «sensibilidad» del Gobierno y repite en varias ocasiones que le ha dado «las gracias» a Pedro Sánchez por su apoyo

«Le di las gracias a Pedro (Sánchez) por San Fernando y Cádiz. Falta Puerto Real y a las cinco de la tarde ya me estaba llamando...» –para buscar alternativas al quinto petrolero–. Susana Díaz se esforzó ayer durante la reunión del Comité Director del PSOE andaluz en alabar al Gobierno central después de que la celebración del Consejo de Ministros en Sevilla el pasado viernes se cerrara sin compromisos sustanciales para Andalucía. La llegada de Sánchez y sus ministros a la capital andaluza sólo sirvió para confirmar el reparto de fondos ya pactados para atender a los menores inmigrantes no acompañados y acelerar un compromiso vigente de Juan Ignacio Zoido cuando ocupaba el Ministerio del Interior como la prohibición de las narcolanchas. Nada de financiación autonómica ni plan de empleo. Pese a todo, la campaña de «perfil bajo» diseñada por Susana Díaz de cara a los comicios del próximo 2 de diciembre incluye mostrar una relación cordial y fluida con el Ejecutivo central de Sánchez. Ante la dirección de su partido se esforzó en presentar la imagen de un «Gobierno comprometido» y en encontrar «diferencias» con respecto a la anterior etapa.

El otro eje de su discurso fue más habitual: presentarse como la gran defensora de Andalucía ante los ataques de aquellos que con sus críticas menosprecian a la comunidad. Díaz habló de «epidemia supremacista» y que el Partido Popular y Ciudadanos vienen «con sus trajes grises» a «insultar y reñir a los andaluces porque no les votan».

La confusión entre «Andalucía», la «Junta» y la propia «Susana Díaz» es recurrente. La presidenta de la Administración autonómica presumió de que «me han llegado ofertas» de los mercados financieros muy por encima de los 600 millones que quería captar el Ejecutivo.

Díaz también insistió en que los socialistas se presentan a las elecciones como garantes de la estabilidad y que no van a «bloquear» la gobernabilidad de la región. En clave interna, pidió a los dirigentes socialistas que «no dejen una calle por patear» y que ella se va a dejar «la piel» –y «los kilos» como estos años–.