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Niegan que a la niña autista vejada la reconozca un forense

La madre, si se archiva la causa, anuncia que se movilizará para «pedir que no se vulneren los derechos de nuestros hijos»

La madre, si se archiva la causa, anuncia que se movilizará para «pedir que no se vulneren los derechos de nuestros hijos»

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La titular del Juzgado de Primera Instancia número 3 de Dos Hermanas, que instruye el caso de la niña de siete años con autismo supuestamente vejada por tres docentes del colegio Cervantes de la localidad, ha negado que la menor sea reconocida por un médico forense y se ha opuesto a ampliar la querella por presuntos malos tratos físicos a la menor. En un recurso de apelación interpuesto por la defensa se especifica que la menor sufrió «vejaciones, insultos, gritos , golpes y aislamiento respecto a sus compañeros en jornadas escolares donde la han dejado sola en un aula escondida detrás de una cortina». Situaciones que le crearon «estrés» que derivó posteriormente en «tres ataques graves de epilepsia con ingreso hospitalario», con secuelas «psíquicas y psicológicas» que «deben ser valoradas por un perito médico». El documento también recuerda que se puso en conocimiento de la autoridad judicial una serie de fotografías en las que se aprecian «moratones y señales que, por imposibilidad física, no pueden ser constitutivas de autolesión o de haber sido provocadas por otro menor». Incluso en las grabaciones aportadas, captadas por la grabadoras que los padres de la menor introdujeron en su mochila, «se oye, sin ningún género de dudas, que la menor ha recibido un trato violento por parte de las docentes en más de una ocasión».

El recurso señala que la jueza, «incomprensiblemente, hace unos juicios de valor segados en atención a las pruebas descritas, pues entra a valorar documentación médica de alta de urgencias de manera parcial, extractando lo que a su juicio justifica la decisión adoptada y mostrando un conocimiento médico nulo al interpretar dicha documental médica omitiendo juicios clínicos y tratamientos sin contrastar la historia clínica completa aportada».

Se da la circunstancia de que la propia magistrada, en una providencia fechada el pasado 20 de junio, consideró «imprescindible» la realización de un informe pericial forense «de corte psiquiátrico y psicológico» al objeto de «determinar la incidencia de tales conductas (vejaciones, gritos, insultos y cero minutos de trabajo efectivo con la menor) sobre su salud, tanto en su aspecto psicológico como físico en virtud de los ataques epilépticos derivados del estrés, las secuelas ocasionadas por los mismos y su posible involución». La defensa, igualmente, apunta que resulta «completamente desalentador» que la jueza «no refiera absolutamente nada de lo recogido en las grabaciones». Junto a ello, mantiene que da «predominancia a lo manifestado por las docentes en sus declaraciones como investigadas» en la causa.

La madre, en una publicación en Facebook, denunció ayer estos hechos y anunció que si se archiva la causa, «al igual que el caso de Eduardo en Getafe o Elena en Cáceres, vamos a salir a la calle a pedir que no se vulneren los derechos de nuestros hijos, que se acabe con el corporativismo que hay y que pare el maltrato en los colegios».

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