Opinión

Torbellino de colores

A pesar del título no voy a contarles nada de Lola Flores, aunque de esta portentosa artista se pueden escribir libros enteros. El título original de José María Pemán, que pertenece a unos versos que le dedicó a su admiradísima Lola, es también muy apropiado para los tiempos que estamos viviendo. Me refiero a la Navidad. No quiero que nadie piense que me refiero a las elecciones y otros capítulos políticos. Recuerdo que en mi infancia, incluso en mi adolescencia, las fiestas comenzaban con el sorteo de Navidad. Con los tiempos todo se ha puesto más europeo, claro que en los países de nuestro entorno los festejos terminan el día de Año Nuevo. El sorteo de la lotería sigue siendo el pistoletazo de salida, pero con mucho adelanto, tanto que en pleno verano ya se pueden ver carteles en todas las administraciones anunciando que están a la venta los décimos para el rey de todos los sorteos. Desde hace unos años ya se ha convertido en una tradición que la presentación del anuncio de tan querido juego inaugure un tiempo de ilusiones, de reuniones familiares, de amigos, incluso de brindar con algunos enemigos. También es tiempo de inevitables compras y del torbellino de colores que forman las iluminaciones callejeras. Por cierto, el alcalde de Vigo ha querido dar una alegría a sus ciudadanos y ha montado el mayor adorno callejero que se recuerda, más de 800.000 euros ha costado tan brillante espectáculo, teniendo en cuenta que los habitantes de la ciudad que este alcalde administra son 198.000, el torbellino de colores montado sale a unos 5 euros por mujer, hombre, niño o bebe empadronado en tan estupenda ciudad. Si no tienen déficit, si no hay nada urgente que hacer, pues venga alegría. Claro que algunos se preguntarán: ¿este derroche de colores se habrá hecho pensando en la elecciones municipales de mayo? Al final, siempre termina saliendo a primer plano la política y sus viejos trucos.

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