El Gobierno Herrera y el de España relanzan el regadío en tierra palentina con 18,7 millones

El acuerdo de alcanzará a 1.100 hectáreas y de él se beneficiarán un total de 272 explotaciones

La consejera de Agricultura y Ganadería, Milagros Marcos, y la delegada del Gobierno de España en Castilla y León, Virgina Barcones, suscriben el convenio de colaboración
La consejera de Agricultura y Ganadería, Milagros Marcos, y la delegada del Gobierno de España en Castilla y León, Virgina Barcones, suscriben el convenio de colaboración

Los gobiernos de Juan Vicente Herrera y de Pedro Sánchez relanzan los regadíos en tierras palentinas, a los que destinarán más de 18,7 millones.

Éste es el objetivo del convenio de colaboración suscrito por la delegada, Virginia Barcones; y la consejera de Agricultura y Ganadería, Milagros Marcos, para modernizar y consolidar estos proyectos en la zona del Canal del Pisuerga.

La inversión permitirá la mejora de 1.100 hectáreas de los municipios palentinos de Santoyo y Frómista, y beneficiará a 272 explotaciones.

En concreto, la actuación pretende sustituir el sistema actual de riego a pie por otro presurizado en el sector G. Para ello, se construirá una balsa de regulación, así como una red ramificada de tuberías, con válvulas de corte y aireación, para la conducción del agua a presión hasta los hidrantes de riesgo y desde éstos hasta las tomas en la parcelas.

Además, se instalará un sistema de telecontrol capaz de gestionar a distancia el riesgo a la demanda, para lo que se acometerán las dotaciones eléctricas necesarias. El Itacyl se encargará de poner en marcha el bombeo y otras instalaciones vinculadas al mismo, así como de la dirección de la obra y las medidas de seguridad.

Este proyecto se acomete por un lado con la aportación de Seiassa, que a través de financiación procedentes de fondos Feader, permitirá a la Comunidad de Regantes afrontar el proyecto. De la misma forma, la Junta de Castilla y León, también con recursos propios y comunitarios, asumirá una parte de la inversión a fondo perdido, así como la totalidad del coste de la concentración parcelaria, estimada en 2,5 millones y que incluye las infraestructuras rurales necesarias.

Milagros Marcos destacó que estas inversiones son «importantes» puesto que a su juicio son necesarias para el «futuro de los pueblos», y explicó que además del ahorro, la modernización posibilita un mayor beneficio por cada hectárea y una diversificación de los cultivos.

En la misma línea, Virginia Barcones resaltó que la mejora de estas instalaciones constituye una herramienta para generar actividad en el medio rural y para hacer frente a la despoblación. Por último, incidió en la buena «cooperación» entre administraciones en esta materia.