Las farmacias se implican aún más en la atención y el seguimiento de la diabetes

Nuevo acuerdo de colaboración entre el Concyl y la Federación de Asociaciones de afectados en la Región

Carlos Treceño y María Belén Bernal firman el acuerdo
Carlos Treceño y María Belén Bernal firman el acuerdo

Las farmacias de Castilla y León vuelven a demostrar su compromiso con la salud de los ciudadanos, y a partir de ahora se van a implicar aún más en la atención y seguimiento de los afectados por diabetes, que en nuestra Comunidad son alrededor de 180.000 personas las que tienen diagnosticada esta enfermedad.

El Consejo de Colegios Profesionales de de Farmacéuticos de Castilla y León (Concyl) alcanzaba ayer un acuerdo de colaboración con la Federación Regional de Asociaciones de Diabetes (FadCyl), por el que ambas instituciones trabajarán juntas para desarrollar programas de formación e información, campañas divulgativas, proyectos de investigación o seguimiento farmacoterapéutico, entre otras cuestiones.

Tanto Concyl como FadCyl quieren aprovechar la cercanía y accesibilidad de las farmacias así como el conocimiento de sus profesionales como expertos en medicamentos para impulsar acciones conjuntas vinculadas a la diabetes. Objetivo: dar a conocer mejor la enfermedad y poner en el foco las necesidades de los diabéticos.

Además, al ser la red sanitaria más extensa de la Comunidad, los farmacéuticos son los profesionales de la salud más próximos al paciente, en quienes recae el asesoramiento y seguimiento de quienes padecen una patología. «Queremos dar visibilidad a las distintas enfermedades, arrojar más luz sobre el conocimiento de sus síntomas y mejorar la adherencia a los tratamientos», destacaba ayer Carlos Treceño, presidente de Concyl, mientras ponía en valor el protagonismo de los farmacéuticos en la detección de la diabetes, así como en la adherencia a los tratamientos y el seguimiento del paciente.

«Para los que padecemos diabetes este acuerdo es valiosísimo, porque acudimos a la farmacia dos o tres veces al mes», señalaba, por su parte, María Belén Bernal, presidenta de FadCyl, quien aseguraba que las boticas «nos hacen falta» para detectar los problemas que un diabético tiene con su medicación habitual, informarse de posibles contraindicaciones e incluso a usar correctamente la insulina».

En virtud de este acuerdo, las 1.600 farmacias de la Comunidad serán las encargadas de identificar reacciones adversas en personas en tratamiento con antidiabéticos orales, sobre todo teniendo en cuenta que hay varios fármacos de reciente introducción en el mercado. Las boticas recabarán todas aquellas reacciones adversas que los pacientes hayan padecido en los últimos seis meses de tratamiento. Las anomalías que detecten tienen un impacto directo en la población. De hecho, las reacciones adversas implican que un paciente ha tenido una consecuencia clínica por el uso de un medicamento.