Se reducen sustancialmente en la última década los «puntos negros» en las carreteras de Castilla y León

La Razón
La RazónLa Razón

La apuesta por la mejora de las carreteras de Castilla y León está dando sus éxitos. El número de «puntos negros» en nuestra Comunidad se han reducido en un 77,4 por ciento en la última década, al pasar de 71 a dieciséis, según datos de la Dirección General de Tráfico (DGT).

En la misma proporción también cayó el número de accidentes registrados en estos puntos peligrosos, ya de los de 276 del año 2007, en los que se contabilizaron 477 heridos y dieciséis víctimas mortales, se pasó en 2012 a 61, que dejaron 103 heridos y dos fallecidos. Esta positiva evolución ha sido paralela al descenso en el número de víctimas mortales en las carreteras, que en este periodo cayó un 63,5 por ciento, al pasar de los 445 de 2003 a los 189 del pasado año.

Estos tramos, que para la DGT tienen esta consideración si durante un año natural se detectan tres o más accidentes con víctimas, se concentran sólo en cinco provincias de la Región: Ávila, Salamanca, Valladolid, León y Segovia.

Teniendo en cuenta el número de accidentes y de heridos, las carreteras más peligrosas se sitúan en la provincia de Salamanca, donde en los cuatro «puntos negros» detectados por la DGT el pasado año se registraron 17 accidentes que dejaron 34 heridos. El tramo más peligroso se situó en el kilómetro 91,7 de la SA-20, a la altura de Santa Marta de Tormes, donde se contabilizaron 20 heridos en ocho accidentes.

En el caso de Ávila, el punto más conflictivo se situó en el kilómetro 100,3 de la AP-6, en el término municipal de Adanero, mientras que en Valladolid en el kilómetro 4,5 de la A-601.

En Segovia, en el 202,8 de la N-110, entre Fuentemilanos y Madrona, y en León los puntos conflictivos se localizan en el kilómetro 334,5 de la N-120, cerca de Hospital de Órbigo, y en la N-601 en la circunvalación LE-30.