Barcelona saca partido al Mobile Congress

El Mobile World Congress  puede dejar un beneficio de 356 millones en Barcelona
El Mobile World Congress puede dejar un beneficio de 356 millones en Barcelona

Desde hoy y hasta el jueves Barcelona acoge por octavo año consecutivo el salón de la tecnología móvil Mobile World Congress, que tendrá lugar en el recinto de Gran Vía, una edición que según el consejero delegado de GSMA, John Hoffman, «va a ser la mejor». Las previsiones apuntan a que el congreso reunirá a 75.000 visitantes, cerca de tres mil más que el año anterior, y a 1.800 empresas expositoras, duplicando así la cifra de la primera edición del salón en Barcelona , y reportará a la ciudad unos ingresos adicionales de 356 millones de euros, así como 7.220 puestos de trabajo.

El sector económico que más directamente se beneficia de la celebración de un congreso de tal envergadura en la ciudad es el de la hostelería, que no sólo ve cómo sus establecimientos cuelgan en cartel de completo con motivo del MWC –para el cual se prevén cerca de 100.000 pernoctaciones– sino que además lo hacen en una época del año muy floja a nivel turístico y a un precio inusualmente alto.

Según el Gremio de Hoteles de Barcelona, el coste medio de la habitación de hotel en Barcelona durante la celebración del salón se duplica al pasar de los 109 euros de media a los 230 euros. Así, con motivo del Mobile World Congress los hoteles hacen su agosto, un hecho que corroboran los datos ofrecidos por Orbitz, una de las principales web de viajes de Estados Unidos, de donde procede el número más importante de participantes en el salón. Tanto en 2012 como en 2013, los precios de las habitaciones de hotel de Barcelona se sextuplicaron durante los días que se celebró el congreso en la Ciudad Condal. Hace dos años, el precio medio de la habitación durante todo el año era de unos 74 euros, pero el 28 de febrero éste ascendió hasta los 454 euros, mientras que el año pasado el 26 de febrero se situó en los 487 euros.

Pero el sector de la hostelería no es el único que trata de sacar el máximo partido posible a un evento multitudinario y de carácter mundial como el MWC. Los restaurantes y servicios de catering, los salones y centros de reuniones, las empresas de alquiler de coches de alta gama con chófer y las agencias de azafatas ven un filón en este tipo de eventos.

«Para estas fechas hay mucho movimiento. Nos han pedido ya muchos presupuestos para llevar a cabo servicios en torno al MWC, sobre todo desde Francia, Inglaterra, Alemania», explica una portavoz de Hostesses Catalunya, una agencia de azafatas que estos días tiene previsto llevar a cabo nuevos cástings para satisfacer la demanda que se genera alrededor del salón. «En el 90 por ciento de los casos nos piden chicas, siempre con buena presencia y en algunos casos exigen una altura mínima de 1,70 metros. Además, para este tipo de evento, los clientes exigen un dominio del inglés, lo que restringe bastante el número de azafatas aptas para este trabajo, por lo que hay que ir haciendo continuamente nuevos castings», explica.

Pero la actividad que genera el MWC no se reduce simplemente a los actos que tienen lugar estrictamente en el recinto ferial, sino que una vez concluye la jornada, son muchas las empresas y expositores que celebran eventos de carácter privado, paralelos al congreso, en hoteles, restaurantes y salones de la ciudad y que contribuyen a dinamizar la economía local. Marca Condal es una de estas empresas cuya labor consiste en organizar todo tipo de acontecimientos y como señala uno de sus empleados, durante la semana del MWC «hay un pico de trabajo». «No vivimos de eso pero es verdad que aumenta la demanda», señala para a continuación indicar que «sobre todo recibimos peticiones de clientes extranjeros que nos encargar la organización de eventos con comida y habitualmente espectáculo y fiesta en restaurantes, hoteles y salones de la ciudad».

En lo que atañe a la restauración, la experiencia del chef Nandu Jubany y su grupo da bueno ejemplo de lo que representan estos días para el sector. Así, el Petit Comité ya no tiene mesa libre, mientras que su servicio de catering atenderá en esos cuatro días dos grandes eventos, uno que congregará a unas 800 personas y otro, para algo más de un centenar de comensales. «Normalmente se trata de eventos paralelos a la feria y suelen ser peticiones de empresas asiáticas. Habitualmente no reparan en gastos y exigen bastante lujo en cuanto al tipo de comida que se sirve», destaca un miembro del equipo de Jubany.