El curso escolar arranca con 21 colegios en obras

Los sindicatos de profesores amenazan con paros si no hay un nuevo presupuesto con 70 millones más para contratar docentes y revertir los recortes

Los sindicatos de profesores amenazan con paros si no hay un nuevo presupuesto con 70 millones más para contratar docentes y revertir los recortes.

Hay tantas maneras de vivir la vuelta al cole como alumnos que ayer iniciaron el curso 2018-2019 en Cataluña: 1.567.316. Oficialmente, claro. Porque los niños del instituto La Riera, en Badalona, siguen de vacaciones. Las obras obligaron a retrasar el inicio de las clases al próximo lunes en este centro. Pese a que el conseller de Ensenyament, Josep Bargalló, prometió que todas las escuelas e institutos que no hubieran acabado las obras a tiempo tendrían un «plan B», La Riera se vió empujado a posponer el inicio de las clases. Bargalló culpa al 155 y a las lluvias de estos retrasos. Y alega que «es un exito» que sólo 21 centros hayan empezado el nuevo curso escolar con obras en marcha, teniendo en cuenta que había 400 intervenciones programadas. Pero los niños de La Riera no entienden de batallas políticas y ayer se vistieron con camisetas negras para protestar a las puertas de su instituto.

De los 21 centros que no han cumplido con el calendario de las obras, cinco optaron por atrasar el inicio de las clases y otros 16 empezaron ayer con un «plan B». En la escuela de Sant Cugat La Mirada, por ejemplo, los niños dieron clase en una biblioteca municipal y a la hora de comer fueron trasladados en autocar a un instituto que les presta temporalmente su comedor porque los módulos prefabricados no han llegado a tiempo.

La Mirada espera estrenar un colegio de nueva construcción el curso 2019-20. Pero este año impartirá clases en barracones, igual que otros 92 centros educativos, son solo dos menos que el curso anterior.

Política en las aulas

Entre los alumnos que estrenaron el curso sin el ruido de picos ni palas, hubo niños que lloraron, niños que no durmieron la noche anterior, niños que llegaron afónicos a casa después de haberse pasado en día contándose las batallas del verano y niños que el primer día de clase se encontraron en el aula con cámaras de televisión y fotógrafos disparando a unos políticos. Eran el conseller de Ensenyament, el de Economía, Pere Aragonés, y el president Quim Torra, que eligieron la escuela Francesc Macià de Barcelona, que imparte infantil y primaria, para dar la bienvenida al nuevo curso escolar.

No estaba prevista la presencia de Torra, pero el president se apuntó ene le último momento para lanzar un mensaje en defensa de la escuela catalana y sus docentes tras un año inusual, marcado por los atentados del 17-A, el 1-O, la aplicación del 155 y en el que los políticos utilizaron la educación como arma arrojadiza. Torra defendió el modelo inclusivo de la escuela catalana y pidió dejar trabajar a los docentes para que apliquen libremente sus proyectos. La escuela que visitó, por ejemplo, forma parte de Xarxes pel Canvi, es un centro de alta complejidad, donde estudian sin libros y el rol protagonista lo tienen los alumnos, cuenta su director Jordi Luengo. Aún es pronto para hablar de resultados. Pero Luengo sospecha que serán buenos porque hay ilusión. Los padres le dicen: «¡Ojalá yo hubiera estudiado así».

En el IES Palau, donde el curso pasado nueve profesores fueron acusados por la Fiscalía tras las cargas policiales del 1-O de delito de discriminación e injurias, hubo cámaras de televisión no deseadas. Y la dirección pidió a través de las redes sociales que se deje trabajar a los docentes y que no se juegue con el futuro de los alumnos.

Sin embargo, Torra no se abstuvo de hacer una reflexión política. «Construimos nuestro proyecto de país sobre la libertad, la cultura y el talento, y las escuelas catalanas son el pilar sobre que queremos edificar nuestra república», dijo.

Lo que debe preocupar más al Govern son las negociaciones con los sindicatos de profesores. USTEC-STES, CCOO y UGT reclaman que se reviertan los recortes. El portavoz de USTEC-STES, Ramon Font, avisó de que si no hay nuevo presupuesto con 70 millones más para contratar a 5.000 profesores que permitan reducir las ratios, rebajar a los mayores de 55 años una hora lectiva y mejorar las rebajas salariales, así como las condiciones de contratación, se movilizarán. Los sindicatos coinciden en que no todo es culpa del 155. Ustec eleva el déficit de profesores en 7.200 y recuerda que el presupuesto de educación es del 2,04% del PIB cuando el compromiso de la LEC es que sea del 6%.