Política

«Hay que incentivar los programas de orientación y asesoramiento educativo»

La entrevista Sandra Escapa, profesora del Departamento de Sociología de la Universidad de Barcelona

Sandra Escapa, profesora de Sociología en la Universidad de Barcelona. Foto: Shooting
Sandra Escapa, profesora de Sociología en la Universidad de Barcelona. Foto: Shooting

La educación tiene un papel de guía nada despreciable y, potenciar los programas de orientación dentro de las escuelas es vital para maximizar las potencialidades individuales de cada niño.

Sandra Escapa ha elaborado junto a Albert Julià un informe promovido por el Instituto Catalán de Evaluación de Políticas Públicas y la Fundación Jaume Bofill que revisa los resultados de 440 estudios que analizan los efectos de los programas de orientación en el ámbito educativo.

-¿En qué consisten los programas de orientación educativa? ¿Sobre qué aspectos trabajan o inciden?

-Los programas de orientación y asesoramiento tienen como objetivo principal ofrecer a los alumnos de cualquier edad ayuda para gestionar las actividades de su vida cotidiana, desarrollar sus propios puntos de vista y, sobre todo, también para la toma de decisiones dentro de la escuela, -¿Cómo puede repercutir en el alumnado y la comunidad educativa la ausencia o deficiencia de estos programas de orientación?

-Lo que estamos evaluando en el informe es lo que se está haciendo en otros países porque aquí hay una falta de evaluación de los programas. Es decir que aquí se están haciendo también, pero más de manera individual por parte de cada centro y no de manera global en todos los centros. Lo que se ve en otros países en los que se ha hecho una evaluación exhaustiva es que en este tipo de programas todo son puntos a favor: ayuda a todos los alumnos, incluso a los más vulnerables, en todas las etapas educativas y beneficia tanto en lo que se refiere a habilidades educativas y sociales, como en la resolución de problemas, la relación con el entorno y todo lo que tiene que ver con comportamiento y predisposición dentro de la escuela, la salud mental, el autoestima y la satisfacción con las decisiones que toma el alumno en su etapa educativa, así como en todo lo que tiene que ver con el rendimiento académico. Sobre todo, lo que se ha visto es que estos beneficios se producen cuando hay una persona referente, cuando hay una persona a cargo del programa que está especializada y se ha formado en este tipo de asesoramiento.

-Antes me hablaba de los beneficios de estos programas, pero ¿cuáles son sus objetivos?

-Hay tres objetivos principales. Uno de ellos es la orientación académica, la cual está dirigida al rendimiento académico y la prevención del abandono educativo prematuro; un segundo objetivo es todo lo que tiene que ver con las trayectorias educativas y el momento de decidir, sobre todo de la Secundaria Obligatoria a la postobligatoria o hasta la trayectoria de cambio al itinerario profesional; y un tercer objetivo que es más de orientación personal o social, que está relacionado con el comportamiento del alumnado en el colegio, el estado emocional, la salud mental... Hay programas orientados a uno solo de estos objetivos, pero aquellos que realmente funcionan son los que tienen los tres objetivos.

-El informe que han elaborado define cómo son esos programas que funcionan. ¿Qué características han de tener?

-Han de abordar los tres objetivos y en todas las etapas educativas, ya que se ha visto que no solo en las etapas de transición funcionan. Además, es clave que haya esa persona de referencia, ya sea algún miembro del profesorado formado para ello, como profesionales o personal externo que acuda a la esceula puntualmente para desplegar el programa. También es importante combinar la orientación individual y la orientación en grupos reducidos. Por último, en cuanto a la duración y las sesiones, ello depende un poco del tipo de programa que se está haciendo y, sobre todo, del perfil del alumnado y de las necesidades de cada uno; es importante que haya flexibilidad.

-¿Qué alumnos son los que pueden beneficiarse más de estos programas?

-Los estudios internacionales han demostrado que esto es bastante variable. En un primer momento hay estudios que indican que los alumnos que salen más beneficiados son aquellos que tienen una situación más vulnerable, pero otros estudios indican que realmente acaban beneficiando a todos por igual.

-Señalaba que los programas deben ser desplegados por una persona de referencia para el alumnado, pero ¿qué formación debe tener?

-En otros países existe una formación específica acreditada en orientación y asesoramiento en las diferentes etapas educativas. Aquí si que hay algunos cursos formativos dentro de la oferta del Departamento de Ensenyament, pero éstos no están regulados en el sentido que no se ofrecen a todos los perfiles. No está instaurado que todas las escuelas tengan este tipo de programa, como tampoco está instaurado qué perfil es el más recomendable, aunque en otros países se considera que el perfil más recomendable es el de la persona procedente del grado de psicología o de educación social y que se ha especializado en este tipo de programas dedicados a la orientación y asesoramiento dentro del ámbito educativo y éste es el tipo de perfil que mejor funciona. Aquí hace falta crear un tipo de formación más explícita y que las personas que quieran ejercer como referentes se puedan realmente acreditar.

-¿Cuál es la situación de Cataluña en este ámbito?

-Se están haciendo estos programas, pero no están desplegados en todos los centros de forma igualitaria. Por ello, se está pidiendo que se incentiven y promuevan los programas en todos los centros educativos, combinando este seguimiento individual con el grupal.También es importante desplegar estos programas pero adaptados a cada etapa educativa e impulsar la figura del orientador de referencia. Y sobre todo, es importante después evaluar para ver si estos programas funcionan para poder adaptar las políticas para que sean más efectivas.