La ANC asume la fatiga del sector independentista

La entidad separatista percibe reprocha a los miembros de Junts pel Sí la falta de unidad respecto al referéndum y el proceso separatista

Imagen del acto de apoyo a los condenados por el 9-N
Imagen del acto de apoyo a los condenados por el 9-N

La entidad separatista percibe reprocha a los miembros de Junts pel Sí la falta de unidad respecto al referéndum y el proceso separatista.

Hasta ahora, solo la oposición se ha afanado por pedir elecciones y ha dado por agotada la aventura independentista, pero desde ayer, es el propio secesionismo quien reconoce fatiga con el «procés». Así, se desprende de un documento de la Asamblea Nacional Catalana (ANC), en el que se advierte «una cierta falta de entusiasmo en el movimiento independentista».

En el texto, que forma parte del informe de gestión que ha elaborado la secretaría de la entidad y que elevará a la asamblea general ordinaria que tendrá lugar este sábado en Granollers (Barcelona), se ensalza la «consolidación» del movimiento soberanista después de cuatro años de «movilizaciones masivas que han ido aumentando», pero al mismo tiempo se reconoce que también «se empieza a percibir una cierta falta de entusiasmo». Asimismo, en el mismo documento alertó contra las diferencias entre el PDeCAT y ERC y las perniciosas consecuencias y riesgos que pueden ocasionar en el proceso independentista.

En este sentido, la ANC lamenta haber dejado el liderazgo del «procés» en manos de la coalición Junts pel Sí tras las elecciones del 27 de septiembre de 2015, ya que considera que los neoconvergentes y republicanos han mostrado de forma «evidente que sus diferencias de modelo pueden hacer peligrar» el viaje independentista.

Pese a estas advertencias y lamentos de la ANC, el ex presidente de la Generalitat, Artur Mas, sí parece mantener intacta su voluntad de continuar adelante con el «procés» y se desplazó ayer a Bruselas, donde impartió una conferencia organizada por la Generalitat y en la que consideró que la Unión Europea (UE) infligirá mayor presión sobre España si Escocia lograra la independencia del Reino Unido en un referéndum y se aceptara que continúe en la UE. «Si con el brexit Escocia quiere permanecer en Europa, el Estado español sabe que la mayoría de países europeos defenderá la permanencia de los escoceses en la UE y en ese contexto el Estado español se siente perdedor», zanjó Mas.