Política

Las mujeres toman el Lliure en 2019

Ciclos, proyecciones y charlas se unen en un mes de enero capitalizado por los estrenos de «Jane Eyre» y «Aüc».

«Aüc. El so de les esquerdes», creación y dirección de Les Impuxibles y Carla Rovira que explica con todos los recursos expresivos la crueldad de la violencia sexual.
«Aüc. El so de les esquerdes», creación y dirección de Les Impuxibles y Carla Rovira que explica con todos los recursos expresivos la crueldad de la violencia sexual.

Ciclos, proyecciones y charlas se unen en un mes de enero capitalizado por los estrenos de «Jane Eyre» y «Aüc».

El feminismo no busca alcanzar cuotas, ni defender una paridad ficticia, que oculta una vez más que la cantidad no iguala a la calidad, sino que quiere que dejen de una vez por todas a la mujer liderar el discurso primigéneo, marcar lo que es relevante, lo que es culturalmente significativo, y cuáles son las historias y los lugares comunes a los que se dirige la humanidad. Hasta la fecha, la narrativa siempre ha sido machocentrista, determinando desde una visión masculina lo que tenía valor. Hay ejemplos muy claros., y muy recientes.

Empecemos, aunque sea al azar, por la música. En el último lustro, se ha visto cómo la llamada música alternativa, el calificado «indie» era dominado por completo por la mujer, quien ofrecía las obras más brillantes y emocionales. Esto era algo a aplaudir porque el «indie» era un género que muchos denominaban hasta la fecha «campo de nabos». Sin embargo, el talento de estas artistas había cambiado el discurso principal del género, que se volvía femenino.

¿Qué ha hecho la crítica especializada, el sector musical incluso, hasta los grandes festivales? Pues cambiar el foco, negar la relevancia cultural del «indie» y hablar de que lo más interesante que ocurre ahora mismo en el mundo son las músicas urbanas. Es decir, volver a poner el foco en en un estilo cuyo discurso es todavía eminentemente masculino. El ejemplo es claro. El hombre y su capacidad de secuestrar el discurso. No hay mucho secreto. En este caso concreto es como decir que como la creatividad es ahora femenina, ya no tiene tanto valor como antes. Y sin embargo, se seguirá presumiendo de igualdad de oportunidades y paridad en los números. Sí, los números pesan, pero el discurso, quien domina el discurso tiene el poder. Y el feminismo lo sabe. Ya no se puede conformar con el engaño de los números, ha de luchar por el poder.

El Teatre Lliure acogerá este enero un foro de debate artístico y social sobre feminismo con el objetivo de ver cómo la mujer puede, de facto, convertirse en la narradora principal del discurso cultural. bajo el título «Dones Lliures», del 9 al 20 de enero, se realizarán ciclos, proyecciones y charlas en torno a la censura, liderazgo, guerra, precariedad e indigencia femeninas.

El foro arrancará el día 9 con la proyección del documental «Pussy Riot: a punk prayer», de Mike Lerner y Maksim Pozdorovkin, y una charla posterior con miembros de El Coño Insumiso, procesadas por una performance en una procesión en Sevilla. Después acogerá la proyección de «Miss Representation», de Jennifer Newsom, y un coloquio con mujeres líderes empresariales. El sábado 12 acogerá la proyección de «Comandante Arian», de Alba Sotorra, con un debate orientado a las mujeres armadas y al periodismo de guerra. El teatro propondrá también el ciclo Clàssics Desgenerats, en el que ocho directoras y dramaturgas revisitarán piezas clásicas occidentales bajo la perspectiva de género.

Grandes reclamos

El teatro presentará del 23 de enero al 3 de febrero el grito contra la violencia sexual «Aüc. El so de les esquerdes», con creación y dirección de Les Impuxibles y Carla Rovira. En la obra las hermanas Ariadna y Clara Peya mezclan lenguajes, música y movimiento para hacer vivir una auténtica experiencia del límite al espectador. Por último, del 10 de enero al 2 de febrero, el Lliure recuperará «Jane Eyre: Una autobiografía», protagonizada por Ariadna Gil y dirigida por Carme Portaceli.