Una menor de 17 años, degollada en un bar de Barcelona

Los Mossos tratan de encajar las piezas del asesinato de la joven, que entró en el establecimiento tras una discusión con su novio. El propietario del bar fue encontrado media hora después con la ropa llena de sangre

Los Mossos d'Esquadra en el bar donde ha sido encontrado el cadáver de la mujer/Efe/Quique Garcia
Los Mossos d'Esquadra en el bar donde ha sido encontrado el cadáver de la mujer/Efe/Quique Garcia

Los Mossos tratan de encajar las piezas del asesinato de la joven, que entró en el establecimiento tras una discusión con su novio

La Guardia Urbana detuvo ayer martes a un hombre que podría estar relacionado con la muerte violenta de una menor de 17 años, cuyo cadáver ha sido hallado en el interior de un bar del barrio de Sant Antoni de Barcelona, según confirmaron fuentes de la investigación. La víctima fue degollada.

La policía barcelonesa localizó e identificó al hombre, dueño del bar, muy cerca del lugar de los hechos y lo ha puesto a disposición de los Mossos d'Esquadra, donde quedó detenido por su relación con este suceso.

Hacia las 15:30 horas de ayer, la policía autonómica recibió el aviso de la muerte de una mujer en un local en el distrito del Eixample de la capital catalana, en concreto en un bar de la avenida Mistral que, según algunos testigos, llevaba un par de meses abierto.

Hasta el lugar de los hechos se desplazaron varias dotaciones policiales y el Sistema de Emergencias Médicas (SEM), que no pudieron hacer nada para salvar la vida de la menor.

El cuerpo de la fallecida presentaba signos de violencia, por lo que la División de Investigación Criminal (DIC) de los Mossos ha abierto una investigación para esclarecer las circunstancias de lo ocurrido.

Al parecer, el novio de la joven llamó al 112 asegurando que han discutido y un hombre la ha cogido y obligado a entrar en su bar a la fuerza. Una vez dentro, asegura que escuchó un grito y al asomarse no vio a nadie, pero sí mucha sangre.

Al llegar los Mossos, vieron mucha sangre y encontraron a la chica en el segundo piso, con un cable alrededor del cuello y varios cuchillos con sangre. La chica estaba boca arriba y presentaba un corte profundo en la garganta.

El propietario del bar, un hombre de origen marroquí, fue encontrado media hora después, en bicicleta y con la ropa llena de sangre. El novio de la joven ha confirmado que ninguno de los dos conocía al detenido. Según algunos testigos, la cafetería llevaba cuatro días cerrada y ayer el dueño estaba en el local pero no lo tenía abierto al público. Los vecinos lo describen como un hombre amable pero extraño.