Mas admite una deuda con Trias de 235 millones pero culpa al Gobierno

«Estaré al lado del president para todo lo que necesite», dice el alcalde

Artur Mas y Xavier Trias durante la reunión mantenida ayer
Artur Mas y Xavier Trias durante la reunión mantenida ayer

La primera reunión entre la Generalitat y el Ayuntamiento de Barcelona desde que Artur Mas fue reelegido se saldó ayer con un reconocimiento de deuda de 235 millones y un enemigo común: el Gobierno. Lo que en otro tiempo, con administraciones de diferente color, habría supuesto un escándalo mayúsculo, en esta ocasión se justifica con las exigencias de déficit que impone el Ejecutivo. La reunión duró hora y tres cuartos, 45 minutos menos que la anterior. El alcalde de Barcelona, Xavier Trias, admitió al menos que la Generalitat debe 80 millones más de los que reconocía en diciembre.

El alcalde, por lo tanto, mostró poca o ninguna intención de urgir a la Generalitat a que efectúe sus pagos. En su lugar, explicó que estará al lado del presidente y del Govern para «todo lo que necesite». Y señaló que acudía al encuentro para reiterarle a Mas que como alcalde de Barcelona pone la fortaleza de la ciudad al servicio de la Generalitat y de Cataluña. Entre estas necesidades, Trias apuntó que el déficit de la institución «sea mas flexible», «exigir nuevo sistema a financiación para Cataluña» e «impulsar nuestro derecho a decidir».

Mas, por su parte, indicó que la deuda se debe a la política económica del Gobierno. «Si establece límites de déficit no asumible, la situación de la Generalitat con el Ayuntamiento empeora», aseguró. Además, recordó que el Estado debe «mucho dinero» en Cataluña. Mas criticó que mientras Europa le concede al gobierno español más tiempo para cumplir con los objetivos de déficit, éste no haga lo mismo con Cataluña, que está en una situación más delicada que otras autonomías. El president añadió que ante «cierta debilidad financiera de la Generalitat» es de agradecer al Ayuntamiento de Barcelona poder contar con él para compensarla. El alcalde, a su vez, se mostró dispuesto a avanzar a la Generalitat el dinero que haga falta para que lleve a cabo obras que para él son prioritarias.

Los grupos de la oposición en Barcelona del PP, PSC e ICV-EUiA lamentaron la falta de exigencia de Trias con Mas. Para el líder del PP, Alberto Fernández, el alcalde «da a Mas los recursos que quita a los barceloneses de otros servicios y financiación». Por lo que le pidió defender los intereses de la ciudad y no poner la ciudad al servicio de los intereses partidistas de CiU. A su juicio, el encuentro fue estéril: «Cada vez que Trias se reúne con Mas, Barcelona lejos de ganar, pierde, ya que el alcalde no es capaz de reivindicar lo que corresponde a Barcelona», como más políticas sociales, Mossos d'Esquadra y la finalización de la Línea 9 del Metro.

El portavoz del PSC, Gabriel Colomé, afirmó que a la reunión acudieron el «alcalde Mas y su banquero, Trias», del que aseguró «pasará a la historia por ser el alcalde que ha acabado con Barcelona como sujeto político».

Comisión mixta

Trias y Mas anunciaron la decisión de reactivar la comisión mixta Generalitat-Ayuntamiento de Barcelona, creada en 2011 para revisar que acuerdos entre ambas instituciones se pueden «cumplir en el momento actual», en palabras del alcalde, y establecer prioridades. Formaran parte de esta comisión Joaquim Forn, Sonia Recasens, Joana Ortega y Francesc Homs.