Millet y Jordi Montull desviaron 2,5 millones para obras particulares

Los peritos de Hacienda y Deloitte aseguran que utilizaron estos fondos para reformar sus viviendas

El expresidente del Palau de la Música Félix Millet
El expresidente del Palau de la Música Félix Millet

Los responsables de Hacienda y de Deloitte han confirmado los informes que elaboraron a instancias de la Fiscalía para cuantificar el dinero que Millet y Montull desviaron para sufragar obras de reforma en sus casas.

El juicio por el millonario expolio de las cuentas del Palau de la Música sigue adelante, y ayer tocó el turno para declarar como testigos a los peritos de la defensa de los dos principales acusados, Fèlix Millet y Jordi Montull. Reconocieron que ambos imputados hicieron obras en sus casas particulares por valor de unos 2,3 millones de euros, que cargaron a la institución cultural.

Sin embargo, también declararon los peritos de la Agencia Tributaria y de la auditora Deloitte. Estos responsables confirmaron los informes elaborados a instancias de la Fiscalía y de la Fundació del Palau, respectivamente, para cuantificar el dinero que Millet y Montull desviaron para sufragar obras de reforma en sus casas.

Los peritos de la Agencia Tributaria admitieron que en sus primeros informes mantenían una cifra parecida a la de Millet, unos 1,3 millones, y los Montull, 220.000 euros, aunque la incrementaron hasta los 2,5 millones a partir de datos que no contrastaron de la auditoría de Deloitte, de las confesiones, de un informe de intervención de la Generalitat, y de otros 442.000 euros que la ex responsable de mantenimiento del Palau Marta Bas denunció que se habían desviado para obras particulares.

Desvío particular

Estos peritos, de Hacienda y de Deloitte, aseguraron en el juicio que Millet desvió para obras particulares 2,3 millones procedentes del Palau, mientras que la cantidad de los Montull es de unos 220.000 euros, 124.540 para Jordi Montull y 97.540 para su hija Gemma, también imputada en la trama.

Según explicaron los mismos testigos, las obras en sus casas particulares fueron una forma más con la que Millet y Jordi Montull saquearon la emblemática institución. Siempre según su versión, pedían a los proveedores que emitieran las facturas a la Fundació del Palau, y allí se modificaba el concepto, y se disfrazaban como supuestos trabajos en el edificio del Palau.

Por contra, los tres peritos que elaboraron un informe a instancias de las defensas de Millet y los Montull, encabezados por el economista José María Gay de Liébana, han discrepado respecto a las cifras expuestas por Hacienda y Deloitte, en concreto en 70.000 euros con relación a las facturas esgrimidas por Marta Bas cargadas a la Fundación del Palau de la Música y en 115.000 euros del dinero supuestamente desviado del Consorcio del Palau, que se nutre de fondos públicos, en ambos casos sin IVA.

Los peritos de Hacienda han explicado que lo que sí contrastaron fueron los borradores de facturas que se hallaron en el registro del Palau, en los que aparecía un importe vinculado a obras particulares, especialmente en el domicilio de Millet en L’Ametlla del Vallès.

Los técnicos de Hacienda comprobaron que el importe de las facturas figuraba en la contabilidad del Palau, ya que constaban salidas de dinero de las cuentas de la institución por esos importes, al menos entre 2006 y 2009. En algunos casos, según los peritos de la Agencia Tributaria, las facturas estaban inicialmente dirigidas a la Fundación, pero luego quien pagaba era el Consorcio. Por su parte, los peritos de Deloitte, confirmaron que todo se contrastó con los proveedores.