Unas jornadas para estudiar a Roberto Bolaño como amigo y escritor

La ACEC dedica dos días a homenajear al autor de «Los detectives salvajes» y «2666»

La ACEC dedica dos días a homenajear al autor de «Los detectives salvajes» y «2666»

Parece difícil poder decir algo nuevo sobre de quien tanto se ha escrito. Y es que Roberto Bolaño se ha convertido en un mito, algo que probablemente sorprendería al autor de «Los detectives salvajes» o «2666», un mito que ha desdibujado al hombre y a su obra. De esto último, de la realidad de Bolaño y su circunstancia es de lo que se quiere hablar a partir de mañana en unas jornadas organizadas por la Asociación Colegial de Escritores de Cataluña (ACEC) y coordinadas por David Castillo, presidente de esta entidad. Será en el Ateneu Barcelonès donde durante dos jornadas Bolaño será el protagonista.

Este miércoles será el turno de aquellos que conocieron de primera mano al escritor: A.G. Porta, con quien escribió a cuatro manos «Consejos de un discípulo de Morrison a un fanático de Joyce»; su compatriota Bruno Montané, con quien mantuvo una extensa correspondencia que el pasado año fue adquirida por la Biblioteca Nacional; y Orlando Guillén, el poeta mexicano que fue testigo del paso de Bolaño por la poesía y con el que firmó el poemario «Gorriones cogiendo altura».

Al día siguiente, intervendrán Valerie Miles, una de las principales especialistas en el escritor y comisaria de la muestra que se le dedicó en el CCCB. Miles disertará sobre la poco conocida relación del chileno con el mundo del arte. Tras ella intervendrá el profesor y crítico Fernando Valls que nos acercará al Bolaño cuentista. La jornada se cerrará con un recital poético con los versos del homenajeado recitados por A.G. Porta y David Castillo.

Este último explicó ayer, que la intención de este homenaje es la de «mantener vivos a escritores desaparecidos», algo que también puede aplicarse a las jornadas que a finales de este mes la ACEC también dedicará a Manuel Vázquez Montalbán.

Castillo estuvo acompañado ayer durante la presentación de dos de los ponentes: A.G. Porta y Valerie Miles. El primero comentó que en su charla hablará de «la escritura a cuatro manos, un virus que me inculcó Bolaño». En este sentido, se apoyará en la correspondencia que mantuvo con su amigo y en la que se citan proyectos que no llegaron a materializarse, como una novela que querían redactar sobre la División Azul y una Enciclopedia Abreviada de la literatura nazi en América. «Será un retrato de una época, además de dar instrucciones sobre cómo escribir a cuatro manos», dijo Porta.

Por su parte, Valerie Miles fijará su objetivo en «un Bolaño visual. No fui su amiga por lo que no puedo hablar de él como persona, pero sí he estudiado su archivo y puedo hablar de Bolaño en la intimidad trabajando en su estudio». El autor de «Estrella distante» organizó su tiempo productivo en Barcelona, Girona y Blanes, pasando de trabajar a mano en sus cuadernos, a la máquina de escribir, la máquina de escribir electrónica y el ordenador, algo que le hace pasar de los relatos cortos a las novelas largas. En sus cuadernos Miles ha podido ver que el escritor «dibujaba y garabateaba en sus cuadernos, lo que demuestra que era una persona que pensaba lo abstracto espacialmente».

Ese mundo de Bolaño surgirá a partir de mañana y hasta el jueves en este homenaje.