Teatro

«Werther», 25 años después

El Gran Teatre del Liceu recupera la ópera de Massanet basada en la obra romántica de Goethe

Una escena de la nueva producción que llega la semana que viene al coliseo barcelonés
Una escena de la nueva producción que llega la semana que viene al coliseo barcelonés

Werther no es solamente aquel romántico personaje creado por Goethe. Con esa novela epistolar, Jules Massanet creó una de las óperas imprescindibles de la recta final del siglo XIX y todavía se recuerda hoy en día la interpretación que de ella hizo el tenor Alfredo Kraus.

Werther no es solamente aquel romántico personaje creado por Goethe. Con esa novela epistolar, Jules Massanet creó una de las óperas imprescindibles de la recta final del siglo XIX y todavía se recuerda hoy en día la interpretación que de ella hizo el tenor Alfredo Kraus. Su sombra sigue siendo alargada, pese a los 25 años que han pasado desde que esa producción pasó por el Gran Teatre del Liceu.

Ese es el reto que tienen delante los tenores Piotr Beczala y Josep Bros que pondrán voz a Werther en el coliseo barcelonés a partir del próximo día 15 y hasta el 4 de febrero, todo ello con la dirección escénica de Willy Decker y la musical de Alain Altinoglu.

Ayer se presentó en rueda de prensa esta producción y tanto el polaco Piotr Beczala, uno de los mejores tenores del mundo, como el catalán Josep Bros, uno de los más internacionales de nuestro país, se mostraron orgullosos de subir al mismo escenario donde Alfredo Kraus, «todo un referente para cualquier tenor», representó «Werther», aunque aseguraron que su intención no es copiar al maestro operístico sino interpretar el papel desde su propia personalidad artística.

Durante sus representaciones, Beczala estará acompañado en escena de Anna Caterina Antonacci, una mezzosoprano de larga trayectoria, que debuta en el Liceu dentro de una obra escenificada, aunque ya ha cantado en él en otras ocasiones.

Antonacci, que ha llevado a escena varios montajes de «Werther», debuta en esta puesta en escena de Decker, una producción de la Ópera de Fráncfort que ha pasado con éxito por algunos de los principales teatros europeos antes de llegar a Barcelona. La escenografía «limpia y clara» de Decker dibuja un espacio «un tanto abstracto» en el que los intérpretes tienen mucho protagonismo, según ha explicado hoy la directora artística del Liceu, Cristina Scheppelmann. En este punto, Anna Caterina Antonacci añadió que la producción «crea una atmósfera de obra de Chéjov o Bergman muy adecuada para la historia de esta mujer atrapada en un matrimonio no deseado». «La producción pone de manifiesto el contraste entre los sentimientos de la protagonista y el corsé social que la obliga a llevar una vida desgraciada», añadió.

La intérprete francesa Nora Gubisch, que da vida a este mismo personaje en las representaciones en las que Josep Bros encarna a Werther, se mostró muy contenta de debutar en el Liceu de Barcelona, ciudad con la que está ligada por sus lazos familiares con Ricardo Viñes. Gubisch destacó «las diferentes perspectivas» que sobre el mismo personaje ofrecen ella y Antonacci, ya que, «a pesar de tratarse de una misma música y un mismo montaje», cada una de las intérpretes aporta su «temperamento», que es muy diferente.

«Werther» es un drama romántico en cuatro actos situado en Alemania, que narra la historia de un hombre enamorado de una mujer que está prometida con otro. Tras su matrimonio, la mujer lo aparta de su lado y la desesperación que provoca en el protagonista este amor imposible le lleva al suicidio.

Piotr Beczala interpretó por primera vez este papel hace 23 años y desde entonces lo ha encarnado muchas veces en diferentes producciones. Esta experiencia le ha llevado a tener su propia mirada sobre este icono del repertorio romántico, al que define como un hombre «egoísta y asocial» que se puede encontrar en cualquier periodo histórico. En su opinión, el montaje que llega el próximo 15 de enero al Liceu pone el acento en «la relación entre los personajes».