La defensa de Alcón se niega a que las partes oigan toda la grabación de la UCO

También quieren preservar su historial médico y su libro de visitas en el pabellón psiquiátrico

La concejal Alcón, junto a su marido el exconcejal Alfonso Grau, tras prestar declaración en la Ciudad de la Justicia
La concejal Alcón, junto a su marido el exconcejal Alfonso Grau, tras prestar declaración en la Ciudad de la Justicia

También quieren preservar su historial médico y su libro de visitas en el pabellón psiquiátrico

La defensa de la exconcejal María José Alcón ha remitido escritos al Juzgado de Instrucción número 18 de Valencia que instruye la causa Taula, en los que se opone a diversas prácticas de prueba solicitadas por las defensas y que han sido admitidas por el juez.

Así, la primera objeción que pone la defensa letrada es la audición de la grabación completa que «pinchó» la Guardia Civil cuando Alcón estaba ingresada en el pabellón psiquiátrico de un hospital, y en la que explicaba a su hijo cuál era el procedimiento del blanqueo, y cómo ella había ingresado mil euros en la cuenta del grupo popular del Ayuntamiento de Valencia, y le habían devuelto dos billetes de quinientos.

Según pudo saber LA RAZÓN de fuentes próximas a Alcón, en la conversación entera se deduce claramente que la exconcejal está en un momento muy delicado y de escasa lucidez mental. De este modo, las defensas de los imputados quieren invalidar la prueba principal sobre la que se basa la acusación de la Guardia Civil al estar la persona que acusa fuera de sus cabales.

Sin embargo, la defensa de Alcón no quiere que se conozca el resto de la conversación porque alegan que «el instructor (...) ya ha llevado a cabo la escucha previa en la que se han eliminado por improcedentes en la causa aquellas partes de la conversación entre madre e hijo que ni se refieren a hechos objeto de investigación, ni su conocimiento a terceros puede suponer una mayor garantía de derecho de defensa, consideramos igualmente innecesario se proceda a su audición en la Sala por los solicitantes».

Hasta la fecha y a la espera de que se resuelva el recurso, ésta ha sido la medida aprobada por el juez, la escucha de las partes en la sala de vistas, en lugar de facilitarles el audio a cada uno de los personados, para evitar que éste se pueda difundir.

Por otra parte, la defensa de Alcón se niega además a que se facilite el libro de visitas del pabellón psiquiátrico en el que estaba ingresada. De este modo, las defensas del resto de imputados pretenden saber si estaba sola cuando se produjo la conversación que grabó la UCO o si pudo estar acompañada por alguien.

Por otra parte, la defensa de la exconcejal se opone a que se facilite el historial médico de Alcón y aporta extensa jurisprudencia al respecto en la que asegura que los datos médicos están protegidos incluso por leyes «especiales».

En lugar de dicha prueba, el letrado de Alcón solicita que un médico forense examine a su cliente en fecha indeterminada para evitar el acoso «mediático», y que a dicho médico se le aporte todo el historial médico de la susodicha, incluido el grave accidente con traumatismo craneal que padeció en 2009.

Sería este médico el garante de la confidencialidad de los datos del historial, y debería realizar, a partir de ellos y del examen de Alcón, un informe sobre su estado de salud mental que se facilitaría a las partes «en su momento».

Los acusados quieren el informe antes de que se decida si se sientan en el banquillo.