Arrancan las rebajas

Establecimientos saturados en el primer día de los descuentos de enero. Cada vez más comerciantes, que esperan incrementar esta campaña sus ventas un 5%, adelantan las promociones a la llegada de los Reyes

Muchas personas se acercaron al centro de la capital a por los primeros «chollos»
Muchas personas se acercaron al centro de la capital a por los primeros «chollos»

Establecimientos saturados en el primer día de los descuentos de enero. Cada vez más comerciantes, que esperan incrementar esta campaña sus ventas un 5%, adelantan las promociones a la llegada de los Reyes

Este año las rebajas se han adelantado a la llegada de los Reyes Magos. La mayoría de los centros comerciales y tiendas del centro de la capital no han querido esperar al 7 de enero para rebajar sus productos y han empezado el año con descuentos de hasta el 70 por ciento en diferentes artículos. Ése es el caso de una tienda de ropa interior que tras la celebración del Año Nuevo, ha puesto la mayoría de sus prendas al 70 y 50 por ciento, llenando el establecimiento con colas de hasta 30 minutos de espera para pagar.

Alejandra, dependienta del local desde hace más de seis años, comenta que «siempre hemos empezado las rebajas el día 2 de enero. Es algo típico en nuestra marca, ya que nos ayuda a hacer grandes ventas en este tiempo». Algunos comercios de ropa conocidos han empezado del mismo modo con las ofertas pre-Reyes como cada año, pero otras muchas marcas indumentarias es la primera vez que comienzan las rebajas tan temprano, y es que en gran parte se debe a las grandes rebajas de la competencia.

De hecho, pese a que no es su costumbre, como en otros comercios, empezar tan temprano con los descuentos de enero, los nuevos abonados a empezar cuanto antes las rebajas han alcanzado rápidamente a los veteranos en cuanto aforo y descuentos por prenda. Por ejemplo, con un máximo del 60 por ciento de descuento, una franquicia de ropa alcanzó en su establecimiento de la Gran Vía el número de ventas por día.

Ana y Andrea, una madre y su hija, que se encontraban apurando sus últimas compras de Reyes, señalaron que, «aunque sea muy poco el descuento siempre llama la atención acercarse a comprar, a pesar de que muchas veces no encuentres tallas debido a la cantidad de gente que viene a llevarse las prendas». Sin embargo, una gran ventaja es que, al empezar los descuentos antes de la festividad de Reyes, pueden hacer regalos mejores con menos gasto.

Pelea por las tallas

La imagen más habitual ayer en el centro de la capital era la de gente desesperada que buscaba entre los montones de ropa mal colocados y por los suelos. A pesar de las pocas prendas que quedaban en las perchas y estanterías de las tiendas, las dependientas no dejaban de atender a las clientas ni un segundo. «Mamá, mira a ver si encuentras una talla más de este pantalón que no me entra», se escuchaba en uno de los probadores. Además, se podían ver largas filas de personas para probarse los artículos conseguidos y, después, para pagarlos. En una tienda de calzado, Javier, encargado del local, confesó que a veces tenía que salirse cinco minutos para fumarse un cigarrillo y desconectar de la presión de los primeros días de rebajas, especialmente cuando los clientes exigen productos que se han agotado y se enfadan cuando no los repone al instante.

Otros, en cambio, prefieren esperar al día 7 de enero para gastar todos sus ahorros en las rebajas. Es el caso de Miguel y Juan que gastan hasta 500 euros cada uno en su tradicional visita al centro de Madrid para aprovechar la bajada de precios después de Reyes. Y es que pese a que muchos establecimientos inician los descuentos desde el 2 de enero y cada vez son más los que se apuntan a esta tendencia, las grandes cadenas comerciales como el Corte Inglés o Inditex –propietaria de un puñado de franquicias de ropa, hogar y complementos–, no reducen el precio de sus artículos hasta después de la visita de sus majestades de Oriente. Es más, pese a las aglomeraciones de este fin de semana, no faltará la clásica imagen de la apertura de los grandes almacenes el día 7 de enero como gran inauguración de las rebajas de invierno.

De manera muy distinta se viven las rebajas en otros sectores como el de las joyas de lujo. María Galnares, dependienta de una joyería, contaba que «la gente aprovecha las rebajas para acudir a tiendas de ropa para regalar por reyes y, como es lógico, el número de ventas durante estos días baja en nuestro local». Con todo, María apuntaba que esta circunstancia no es sinónimo de que las cosas vayan mal en el mundo de la joyería.

Desde la Asociación Empresarial del Comercio Textil y de Complementos (Acotex), confiaban en mantener las buenas perspectivas de ventas que se mantienen desde el año pasado. «Nos mostramos optimistas y comenzamos las rebajas con ilusión porque, además de que hemos cerrado el año 2015 en positivo, la previsión para 2016 es continuar en esta línea ascendente y de recuperación de las ventas», señaló el presidente de Acotex, Eduardo Zamácola, que sin embargo, prefirió mantenerse prudente ya que «los márgenes siguen muy ajustados». Según detallaron desde esta asociación la previsión para esta temporada de rebajas es incrementar las ventas un 5% más.

«Sin la entrada no pasas»

Dos guardias de seguridad se encargaron ayer de controlar la enorme fila de personas que trataban de acceder al Primark de Gran Vía el primer día de las rebajas. Aunque no tenía descuentos, la demanda era tal, que los trabajadores del establecimiento optaron por repartir números para regular el acceso al local. Antes de entrar, cada asistente tenía que solicitar previamente un ticket con el nombre de la tienda, para poder acceder. Pero esto no es todo. La entrada principal del recinto estaba vallada y controlada por un segundo dispositivo de seguridad que revisaba que sólo entrase en la tienda quien hubiera esperado en la cola y recibido el correspondiente ticket. Según explicaron los vigilantes, se había optado por este sistema para controlar las «terribles» aglomeraciones y evitar peleas, así como para garantizar la comodidad de los clientes.