Carmena, Año I: Más paro, inversiones paralizadas y calles sucias

El Ejecutivo de Ahora Madrid cumple mañana su primer aniversario en el gobierno de la capital. Repasamos las principales decisiones de la alcaldesa y los sonados resbalones de su equipo de gobierno.

La alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena
La alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena

El Ejecutivo de Ahora Madrid cumple mañana su primer aniversario en el gobierno de la capital. Repasamos las principales decisiones de la alcaldesa y los sonados resbalones de su equipo de gobierno.

Ahora Madrid es la marca que se presentó a las elecciones municipales y que gobierna con el apoyo del PSOE. Ha pasado un año y, ahora, Madrid es una ciudad con más paro, menos inversiones extranjeras, proyectos urbanísticos paralizados, varios de sus ediles en los tribunales, una circulación más caótica, las calles más sucias, un sectarismo expansivo, promesas incumplidas y ocurrencias de andar por casa. Desde las primeras elecciones democráticas municipales de 1979 hasta 2015, la villa había tenido seis regidores: Tierno, Barranco, Rodríguez Sahagún, Álvarez del Manzano, Ruiz-Gallardón y Ana Botella, pero ninguno como la actual alcaldesa, Manuela Carmena, había cosechado en el primer año de gestión tantos desafueros para el buen gobierno de la ciudad; ninguno había provocado tantas polémicas estériles, tantos desaciertos e incongruencias como el actual. Primeros doce meses de gestión, y un año en el que Madrid ha vivido peligrosamente.

DE OCURRENCIAS Y OTRAS IDEAS

Las ocurrencias de la alcaldesa han sobrevolado el palacio de Cibeles como globos-sonda. Entre una amplia colección de ideas inconclusas, hay que destacar la de que los universitarios limpiaran las calles; que las madres de alumnos formaran cooperativas para limpiar los colegios de sus hijos; que los chavales recogieran de las calles las colillas de cigarrillos; la instalación de ceniceros-urnas, para votar a golpe de colilla. Además, Carmena se inventó el término «niños desnutridos», cuando la realidad es que podía haber «niños malnutridos», cuyo sustento básico ya estaba contemplado por gobiernos anteriores.

MARIONETAS ASESINAS

Con motivo de las fiestas de Carnaval, el distrito de Tetuán saltó las fronteras de Madrid para convertirse en comidilla nacional, cuando un grupo de titiriteros, contratados por el Ayuntamiento, instalaron un teatro de marionetas asesinas en una plaza pública, en la que mayores y pequeños pudieron asistir a una representación vergonzante de jueces, monjas y policías ajusticiadas, mientras enarbolaban una pancarta de apología de ETA, cuestión que era el inicio de la nefasta gestión de la concejala de Cultura, Celia Mayer, que rizó el rizo con el proyecto de aplicación del plan de la Memoria Histórica, retirando placas y monumentos que luego hubo que reponer, por la manifiesta manipulación de la realidad; también asistimos a la chabacana y desnaturalizada cabalgata de Reyes.

APLICACIÓN DE UN URBANISMO IDEOLÓGICO

Que Madrid haya superado por primera vez el nivel de paro de la Comunidad y hayan bajado las inversiones tiene mucho que ver con la paralización del desarrollo de la ciudad y, en consecuencia, con la actividad económica y la creación de puestos de trabajo. El gobierno de Carmena dio por finiquitado el proyecto de la «Operación Campamento», y ha metido en vía muerta la «Operación Chamartín», haciendo inviable su alternativa de Castellana Norte. La filosofía impuesta por Podemos, de «crecimiento cero», o urbanismo ideológico, ha paralizado el desarrollo, los equipamientos y las infraestructuras en una zona importante de la ciudad, sin haber resuelto todavía el plan de remodelación de la Plaza de España. Ese modelo de urbanismo ha minado los intereses de 800 familias cooperativistas, que puede ver perdidos sus ahorros por culpa de la intransigencia municipal para hacer posible su plan de viviendas.

PROMESAS INCUMPLIDAS Y SIN PLANES DE FUTURO

De lo prometido, de lo que no fueron ocurrencias sino propuestas electorales, el Gobierno de Manuela Carmena no ha puesto en marcha un Plan Urgente de Empleo ni la privatización de los servicios o la paralización de los desahucios. Ha creado una dirección general de Transparencia y al tiempo ha colocado, o nombrado a dedo, a familiares y amigos, mientras que intenta quitarse de en medio a la interventora municipal. Aún asumiendo como disculpable la inexperiencia de quienes llegaban por primera vez a gestionar los recursos de una ciudad como Madrid, han despreciado el asesoramiento o consejo de altos funcionarios, de personas con atesorada experiencia en la vida de la ciudad, que podían haberles ilustrado antes de lanzar ocurrencias y tomar algunas decisiones que podían ser lesivas para los intereses generales.

La alcaldesa asegura que no hay grandes problemas circulatorios en Madrid y que el tráfico, al igual que la limpieza urbana, han mejorado, cosa incierta en ambos casos. Y aunque ha pasado casi desapercibido, también a la alcaldesa Carmena, como a la alcaldesa Botella y a otros alcaldes, se le han caído árboles en Madrid, aunque nadie haya pedido su dimisión, como hicieron otros con anterioridad en iguales circunstancias. No olvidemos tampoco la nefasta gestión de este Gobierno en los días de alta contaminación atmosférica, pillando por sorpresa a los conductores con medidas de dudosa eficacia.

Y DE MADRID, ¿QUÉ?

Ahora Madrid está como está. Ha transcurrido un año de sombras en la gestión, de polémicas y actuaciones insospechadas, pero aún no sabemos cuál es el proyecto del gobierno de Manuela Carmena para el futuro inmediato y a medio plazo de esta ciudad. ¿cómo va a ser el desarrollo urbanístico? ¿habrá modificación del Plan General de Ordenación Urbana? ¿cómo será el Plan de Calidad del Aire de futuro, las actuaciones para combatir la circulación? ¿se cerrará al tráfico el caso urbano? ¿hay planes de movilidad dentro y fuera de la M-30? ¿existe un proyecto de mejora de la limpieza urbana? ¿cuál va a ser la política impositiva para los próximos años?

Estas son las verdaderas cuestiones que interesan a los madrileños, y de nada de esto nos han hablado después de un año de gobierno. En vez de mirar hacia el futuro, se ha centrado toda la atención en mirar hacia el pasado: Plan de Memoria Histórica y comisión de investigación sobre la deuda municipal, por ejemplo.

Ángel del Río/Cronista de la Villa